En febrero de este año, existían 53 millones de personas ocupadas; 2.7 millones menos en comparación con el mismo mes de 2020.

El mercado laboral en el país está atravesando por momentos de confusión, esto debido a cambios en materia laboral con la entrada en vigor de la Reforma en materia de Subcontratación laboral, así como los efectos negativos que causó la Pandemia por COVID-19 en México.

Resulta importante considerar que el poder ofertar un ambiente de trabajo sano y seguro para los colaboradores, así como en las actividades que estos desempeñen, se ha convertido en una prioridad. Más, tomando en cuenta que a pesar de que se estima que este sector se está recuperando, de acuerdo con los datos del INEGI, tan solo en febrero de este año, existían 53 millones de personas ocupadas; 2.7 millones menos en comparación con el mismo mes de 2020; mientras que los trabajadores subordinados y remunerados disminuyeron en 2 millones.

Por otro lado, la reactivación económica y de actividades es un hecho, pues los recintos que no se encontraban operando o lo hacían a la mitad o menos de su capacidad, tales como cines, restaurantes, teatros, gimnasios, conciertos, conferencias y convenciones, están reactivándose y buscando volver a una nueva normalidad.

Frente a esto, la adaptación de los espacios de trabajo y herramientas para los colaboradores que realizan diversas actividades tiene que ser inmediata, presentando retos de grandes magnitudes para los equipos encargados de estas operaciones. Por ejemplo, el personal de limpieza que opera en estos establecimientos, se encuentra doblemente expuesto al contagio del COVID-19 que a los demás, sin contar con la logística que el propio servicio de limpieza pueda implicar. Todo ello, enfrenta a los negocios a priorizar el bienestar de cada uno de sus miembros, buscando estrategias distintas, acordes con su operación cotidiana.

Considerando la situación, sumado a los desafíos financieros resultado de la coyuntura, el tener una guía para optimizar espacios, mejorar procesos y sobretodo, cuidar del personal de forma eficiente y rápida, se ha convertido no en un lujo o en una elección, sino en una necesidad. Por ejemplo, Grupo EULEN, como referente en servicios especializados con más de 25 años de presencia en México, activó protocolos de emergencia, logrando atravesar esta contingencia con una cifra récord, sin interrumpir las operaciones en instalaciones clave como aeropuertos y hospitales.

Velar y ofrecer un lugar óptimo a cada uno de los que conforman las organizaciones, y encontrarse en regla ante las nuevas disposiciones en materia de subcontratación, no las posiciona hoy en día solamente como un empleador responsable, sino que les ofrece un atractivo frente a la población que busca trabajo, aunado a que implicará ahorros y optimización financiera, pues está demostrado que una persona trabaja mejor cuando se encuentra cómoda con su entorno.

En estos tiempos de cambio el capital humano no solo es la fuerza de trabajo de un lugar, sino que representa el motor que dará continuidad a las operaciones de los lugares y por tanto su bienestar debe ser una prioridad lineal a cualquier objetivo de negocio. El contar con facilitadores que ayuden en el correcto manejo y adaptación de la fuerza laboral y de los lugares en sí, no representa un lujo, se ha convertido en una necesidad.