Cuando se tiene un porqué y un cómo se tiene una forma creativa de estar en el mundo.

Somos protagonistas de nuestra historia. vivirla «en estado de creatividad» es un desafío constante y sonante. El reto más importante y vaya que lo es.

El pensamiento creativo se puede entrenar. Es sabido que nada entra en la mente humana mediante un pase de magia, una lectura rápida o una exposición de ideas; es necesaria una trayectoria de ejercicio de semanas, meses y años. Quedaría para otra ocasión hablar sobre la regla de las 10.000 horas. Al respecto, Facundo Manes –@manesf—, fundador de la Fundación INECO y rector de la Universidad Avaloro, afirma que en temas de creatividad, la inspiración pura es para amateurs; las ideas llegan luego de que uno se hace una pregunta en forma obsesiva, durante muchas horas.

Una forma de la creatividad es simplemente tomar una idea de un área o disciplina y aplicarla en otra. Steve Jobs consideraba esta capacidad de moverse a través de los límites para adaptar las ideas como la clave para la creatividad útil. «La creatividad es simplemente conectar cosas. Cuando le preguntas a las personas creativas cómo hicieron algo, se sienten un poco culpables porque realmente no lo hicieron, simplemente vieron algo. Les pareció obvio después de un tiempo. Eso es porque fueron capaces de conectar experiencias que han tenido y de sintetizar nuevas cosas».

El método EAT es una regla que sigo para emponderarme. Un recordatorio práctico para cuando me siento hambriento de aprendizaje y curiosidad. Lo comparto para que lo pongas en práctica. Luego cuéntame como te fue

  • E de entusiasmo: porque creer en uno mismo estimula la producción de más ideas.
  • A de ánimo: confianza para expresar sin temores nuestras ideas y pensamientos y para vencer a las frases asesinas.
  • T de tenacidad: solo con trabajo y dedicación, obtendremos más y mejores ideas.

Las buenas ideas se disfrutan. Se comparten. Curiosidad e imaginación; talento y motivación; trabajo y difusión. Todos estos, combustibles que encienden y alimentan el fuego sagrado de la creatividad. En ti está atizar las brasas y sostener la chispa.