Muchas personas piensan que hoy en día lo más importante es tener un Currículum presentable y dispuesto para cualquier oportunidad que se presente. Pero esto ya no es suficiente, pues hay millones de personas luchando entre sí por “ser alguien en la vida”, por ser reconocidos. El que no corre, se aleja de sus oportunidades.

Por esta razón es importante cultivar una imagen, una marca personal que nos distinga y que avale nuestras habilidades, y se puede lograr gracias a las redes sociales online. Sin embargo, hay que ser cuidadosos para proyectar la imagen que queremos y sobretodo, no fingir la personalidad.

Lo primero que debes hacer es tener bien claro cómo eres, qué te gusta, qué no te gusta y por qué; debes aprender a conocer tus límites, debilidades, habilidades y virtudes, porque esos datos serán tu materia prima. Este proceso toma algún tiempo, pues debes reflexionar y cuestionarte varios asuntos sobre tu vida.

Una vez claros tus pensamientos, es más fácil que elijas un camino. Como toda marca, es mejor que te atrevas a experimentar caminos nuevos, caminos por los que muy pocos o nadie más ha andado. Esto es lo que te diferenciará de los demás. Claro, puedes tener un ejemplo o un modelo a seguir, siempre y cuando sean las actitudes las que te impulsen, no los hechos en sí.
Ahora, con los ojos en la meta y conociendo tus recursos de personalidad es más fácil que proyectes una imagen al mundo. Y eso sí, la confianza es primordial, pues ¿qué sería de las marcas que dudan de sus propios beneficios?