• De acuerdo con la empresa de investigación Povaddo, 8 de cada 10 mexicanos piensan que es necesario que los fumadores adultos tengan acceso a toda la información sobre alternativas libres de humo. 9 de cada 10 mexicanos estarían dispuestos a dejar el cigarro y usar alternativas, si contaran con la información científica necesaria.
  • Con una regulación adecuada, que proteja a los no fumadores y a los menores de edad, las alternativas podrían ser una opción para los 15 millones de fumadores mexicanos y lograr un impacto positivo en la salud pública.

Una propuesta de dictamen para reformar la Ley General para el Control del Tabaco amenaza con prohibir, de tajo y sin discusión alguna, la importación, exportación, fabricación y venta de todas las nuevas alternativas al cigarro convencional. De aprobarse así esta reforma legislativa, 15 millones de fumadores en México se quedarían sin el derecho a conocer alternativas de menor riesgo de daño para el consumo de tabaco y nicotina.

Esto contrasta con los hallazgos de la encuesta realizada por la empresa de investigación Povaddo, en la que 8 de cada 10 mexicanos afirman que:

  • Es necesario que los fumadores adultos tengan acceso a toda la información sobre alternativas libres de humo.
  • La industria y el gobierno deben trabajar de la mano para asegurar que esta información llegue a los fumadores.
  • El gobierno debe considerar el papel que pueden jugar las alternativas al cigarro tradicional para lograr que México sea un país libre de humo.

La misma encuesta encontró que 9 de cada 10 mexicanos fumadores habituales u ocasionales estarían dispuestos a considerar el cambio a productos alternativos, si tuvieran claro en qué se diferencian estos productos de los cigarros y la ciencia que los sustenta.

Los productos alternativos al cigarro no están exentos de riesgos, pero sí son una mejor opción que los cigarros tradicionales. Esto significa que deben ser analizados a fondo, con criterios científicos, para encontrar una regulación que proteja a los no fumadores y a los menores de edad. En los países donde las autoridades han realizado ese análisis objetivo, las alternativas han complementado los esfuerzos en materia de prevención y cesación, con buenos resultados.

En México, más de un millón de personas que ya hicieron el cambio del cigarro a productos sin humo se verían irremediablemente afectadas por una eventual prohibición. Una regulación de vanguardia ayudaría a que México alcance sus metas de salud pública. Por eso decimos: regulación sí, prohibición no, aseguró Catalina Betancourt, Vicepresidenta de Asuntos Externos de Philip Morris México.

Una de esas alternativas al cigarro es IQOS, un dispositivo electrónico que calienta tabaco en lugar de quemarlo. Esta tecnología evita que el tabaco se queme al consumirse, eliminando el humo, que es la causa principal de las enfermedades relacionadas con fumar. Al día de hoy, más de 30,000 fumadores mexicanos ya han hecho el cambio y han transitado exitosamente a IQOS. El producto se comercializa ya en 64 países y más de 17 millones de personas que lo usan en el mundo, y casi 13 millones abandonaron por completo el cigarro.