Simpliroute, una de las empresas de inteligencia logística más relevantes en Latinoamérica, levantó su primera ronda Serie A de 3 millones USD, inversión liderada por el fondo The Venture City, modelo de inversión y aceleración que ayuda a founders diversos a alcanzar impacto global. 

La ronda contó también con el financiamiento de CLIN, Fondo de Inversión Privado administrado por ChileGlobal Ventures, área de capital de riesgo de Fundación Chile, conformado por los aportantes Entel, Engie Factory, Zoma Capital, y la misma Fundación Chile; y que es apalancada por Corfo. 

Esta nueva inyección de capital por parte de estas dos instituciones le permitirá a la empresa seguir avanzando en su expansión por la región, priorizando los mercados de Argentina, Brasil y Colombia con presencia de equipos y oficinas en dichos países, lo cual se añadirá a su presencia internacional en Chile, México, Perú y Uruguay. 

El CEO y cofundador de la startup, Álvaro Echeverría, explica que:

“Queremos crecer más. Actualmente tenemos clientes también en Estados Unidos y Europa; esperamos que esta inversión nos permita expandirnos aún más en los mercados donde ya participamos. A eso se suma la confianza depositada en nosotros por ChileGlobal Ventures con el Fondo CLIN, dado que esta inversión es un follow-on de levantamiento de capital con ellos en rondas anteriores. Es una señal de que vamos por buen camino”. 

La empresa, que trabaja actualmente con grandes compañías, como Walmart y Unilever, permite a sus clientes reducir costes logísticos en hasta un 30% gracias al uso de aprendizaje automático avanzado, optimización de rutas y modelos de inteligencia artificial. 

Simpliroute cuenta actualmente con una dotación de planta de 51 personas en Chile y 14 en otros países, la cual quieren aumentar en un 40% para seguir con la expansión y ampliar la cartera de clientes. Con los recursos humanos actuales, crecieron al doble del ritmo del año anterior. 

La startup se lanzó en enero de 2015, después de que Álvaro Echeverría se inspirara en su tesis de maestría en la Universidad de Chile, para la cual desarrolló un modelo logístico para reducir el tiempo de respuesta de los Bomberos de Santiago de Chile. Ese modelo redujo un 40% su tiempo de respuesta, mejorando dramáticamente sus esfuerzos al salvar la vida de las personas.