Una de las cosas que más llamó mi atención como extranjero viviendo en México, es la forma en que celebran la fiesta del día de muertos. Tal es la importancia de esta tradición que en noviembre del 2003, la Unesco ha declarado la festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

En la ciudad de México fui testigo de familias que para festejar a sus difuntos, llevaban al panteón los alimentos, bebidas, vicios, música y hasta la ropa preferida del fallecido. Incluso, vi como una señora limpiaba los huesos (calavera) de su difunto esposo, con una brocha y un trapito seco. Bizarro, pero real.

Los altares, las catrinas, las flores, calaveras literarias, calaveras de azúcar, pan de muerto, calabazas, velas, en fin, una cadena de símbolos que individuales o en su conjunto, dan vida a una gran tradición mexicana.

En Venezuela, mi país natal, a los muertos se les da otro trato, ni mejor, ni peor, solo diferente. La tradición es más conservadora, se visita en familia a los familiares fallecidos en el cementerio (panteón), los católicos asistimos a una misa donde se pide por el alma del difunto y fin de la historia.

En México la tradición es contextualizada en cada región, cada zona le da su toque personal a la festividad, pero en lo que todos coinciden, es en que arman una fiesta llena de música, comida, religión y mucho color.

Tradición de allá.

Tijuana es una ciudad con una carga cultural muy diversa, por ser frontera con los Estados Unidos, recibe y alberga a ciudadanos de todas partes del mundo. La influencia de Norteamérica es muy fuerte, esto obvio por la misma frontera con Estados Unidos. En esta parte del hemisferio la fiesta del HALLOWEEN es la que marca pauta. Allá también es conocida como la noche de brujas, y los festejos van más inclinados hacia los disfraces de terror, la colecta de dulces de los niños (disfrazados) en sus vecindarios usando el famoso Trick-or-treat, (truco o trato), que mas bien viene siendo como una oferta lanzada de “dame un dulce o te hago una travesura”,

Así entonces, Tijuana mezcla ambas tradiciones, la propia, la mexicana con su festejo del día de muertos, y también la del otro lado de la línea, la anglosajona con su HALLOWEEN.

Al final de la noche lo importantes en divertirse y festejar, así vemos antes de irse a la cama, a catrinas y brujas devorarse con apetito feroz, lo mismo unos tacos mexicanos que un exquisito hot dog.

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