Una agencia de publicidad actual contrata, casi siempre, `trainees´ o `juniors´, pero muy pocos `seniors´. ¿Por qué? Porque las agencias de publicidad modernas tienen un modelo de trabajo tradicional, uno en el que hay una cabeza, un tronco, extremidades, manos y pies, es decir, uno en el que hay líderes, creativos, mentes lúcidas y obreros, labradores, manufactureros. Ventajas: tener un solo líder hace que la coordinación de las campañas sea eficiente, hace que la responsabilidad caiga sobre una persona. Desventajas: el trabajo es lento y sufre mucha supervisión, y además los líderes padecen estrés.

Las agencias de publicidad, en el futuro, procurarán contratar gente que haga mucho en poco tiempo, gente que haga las cosas bien y a la primera. ¿Para qué queremos un montón de redactores lentos? ¿Para qué un equipo de hartos diseñadores que avanzan a paso de tortuga? ¿No sería mejor tener pocos redactores eficientes y profesionales, de los que no necesitan “entrenarse”? Sí.

Muchos dicen que la publicidad no es arte, pero que se alimenta con ingredientes artísticos. Sea, aceptémoslo, pero señalemos que los procesos no pueden seguir siendo procesos de artista, procesos de incubación sosegados, aletargados. ¿En cuánto tiempo se diseña un `lay out´ general? ¿En cuánto tiempo se redacta un texto maestro? ¿En un día? ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Trabajamos bajo la inspiración? ¿Y el método? ¿Y la técnica?

La gente que desea abrir una agencia de publicidad debe rodearse de viejos lobos, de veteranos marinos, de gente que sabe qué es la publicidad seria. ¿Estamos contra la juventud? No. Los jóvenes son nuestro mayor tesoro, aunque es un tesoro sin pulir, sin brillo todavía. Vemos en las revistas textos con faltas ortográficas, y vemos diseños que no cumplen con los parámetros mínimos para llamar la atención, y todo porque las agencias de publicidad están llenas de personas sin pericia, sin `expertise´.

Hoy en día se cree que tener departamentos bien delimitados es suficiente para que los procesos se cumplan, pero no es así. La división de trabajo que hay entre planeación, diseño y redacción no es del todo nítida o visible. ¿En qué departamento está realmente la creatividad? ¿En el “creativo”? ¿Será acaso que la creatividad está ahí o en el departamento de diseño? Meditemos, Comunidad Roastbrief.