La saturación laboral que se está tomando los Trellos de las agencias está implacable, no perdona. Además, pone altas barreras para que los procesos creativos sean más dinámicos, flexibles y desarrollados de manera inteligente y eficiente. Estamos conociendo de cerca los embates que tiene la rapidez en el hacer.

Maldito/a el que invento el ASAP. ¿Se dieron cuenta que incluso para hablar o comunicar algo vivimos apurados? ¡Somos incapaces de redactar la frase completa!

Cualquier persona que se dedica al noble y gentil arte de crear (lo que sea), sueña con un trabajo que trascienda en el tiempo y por qué no, que esa pieza sea el kairós de su carrera.

A modo personal, día a día me levanto con la ilusión de hacer algo (una campaña o una pieza) que cambie la historia de la marca de turno o la mía como pseudo creativo, como lo hacían Agulla y Baccetti en sus años juntos (sin duda lo siguen haciendo), y si bien, asumo, declaro y alerto que no cuento con el talento y trayectoria de ellos o de muchos creativos chilenos que admiro mucho, la motivación y la inspiración está.

El tema es que, como todo proceso de creación, éste implica tiempo y reposo de la idea (¿O ya no es así?), pero don Trello no apoya mucho la causa la verdad, no da chances ni espacio para respirar, y así es de lunes a viernes. 

Para bien o para mal, esta plataforma y los humanos que le sacan todo el rendimiento posible, robotizó o si quieren decirlo más suave, “ordenó” la jornada de muchos creativos.

Es una obviedad que no soy el único en el mundo que está o se siente un poco apretado por la velocidad que implica la redacción de contenidos en plataformas digitales. Lo he conversado con varios/as amigos/as de agencias de distintos tamaños y muchos/as también declaran estar atrapados/as en este cuello de botella. Entonces me pregunto si hoy, el ejercicio de hacer algo rápido y además creativo, es posible y realmente efectivo.

Me he topado con gente tremendamente hábil, rápida y además creativa, como Elías Castro y Rodrigo Guajardo, quienes conocí en BBDO (Chile). La capacidad resolutiva que tenían era envidiable y además con poco margen de error. Conozco pocos así, los admiro mucho y son grandes referentes en esta tan necesaria habilidad para desarrollar buenas ideas en tan poco tiempo.

Si bien la corriente al digital es clara, siento que cada vez son menos los creativos de masivo que les acomoda redactar un copy para facebook en 125 caracteres. Sé incluso, que para muchos es bajar un peldaño. Claro, no es lo mismo redactar un guion de TV que un post.

Entonces, ¿es hora de comenzar a separar definitivamente las aguas del redactor creativo y el digital? Porque por más que queramos o incluso la descripción contractual del perfil te lo exija, redactar para digital, no es lo mismo que conceptualizar, crear y redactar para masivo.

Los tiempos son distintos, los formatos también, las ideas se deben plasmar de forma distinta, la forma de redactar (escribir) también. Me atrevo a decir que un redactor digital, incluso puede ser de otra profesión, como un periodista que entiende la creatividad como elemento diferenciador y además, es experto en la generación de contenido. ¡Todo es distinto! Entonces si ya está declarado, ¿por qué las agencias siguen buscando redactores 360?

Creo absolutamente en la versatilidad de un perfil, Elías y Rodrigo lo demuestran, pero también creo que los desarrollos para que sean de calidad y creativos, no pueden ser ejecutados en una versión 2X. Y me refiero al 2X de whatsapp, porque hasta para escuchar un audio tenemos poco tiempo ahora.

¡Horror!