En una industria que se mueve tan de prisa, y tal como lo expresa Samantha en esta charla, hay que detenernos a observar y a escuchar a quienes rodean, esta platica con la Chief Strategy Officer (CSO) de Publicis, es una gran lección de ello.

RB: ¿Qué trayectoria, personal y laboral llevabas recorrida, para que a tus 25 años fueras la mujer más joven en liderar un departamento de estrategia en una agencia global?

SH: Empecemos por lo personal, que es lo que hace que ciertas oportunidades lleguen a tus manos y estés listo o motivado para aceptarlas. Desde muy joven me fui desenvolviendo en entornos muy adultos, estuve rodeada de mucha gente más grande que yo, que estaba mucho más avanzada en sus carreras de vida y profesionales, haciendo cosas interesantes.

Cuando yo cumplí 25 años, ya llevaba siete años trabajando alrededor de un montón de gente en agencia y eso lo que hace es abrir los ojos al mundo, no solo al mundo de la publicidad, sino a empezar a reconocer la gente que hay a tu alrededor, a entender lo que es ser exitoso en algo, lo que es divertirte con lo que haces y empiezas a descubrir maneras en las que tu carácter se flexibiliza y en las que alcanzas a romper nuevas barreras que necesitabas superar para llegar a un fin

Para ese momento, profesionalmente, ya había tenido la oportunidad de aprender desde los fundamentos, había pasado unos buenos años trabajando desde el clipping de competencia hasta hacer investigación en calle, hacer búsquedas de insights, rastrear tendencias, todo lo que en aquella época era la materia prima más importante al planning y ya había tenido oportunidad de hacer mancuerna con clientes, de trabajar directo con ellos y de escuchar todos los días los problemas a los que se enfrentaban y de ver las asombrosas maneras en las que siempre se puede resolver algo.

Lo que a mí me favoreció fue estar respaldada, en ese momento de mi vida, por Pepe, quien dirigía la agencia, por Carol, quien fue mi jefa por mucho tiempo y gente a la que nada más de verla practicar todos los días, empiezas a formar tu propio estándar y a entender lo mucho que quieres seguir creciendo en esta vida.

RB: Desde tu posición actual ¿qué semilla estás sembrando en pro de la equidad de género en Publicis?

SH: La primera, es el acceso sin estereotipos, sin trabas.

Mi equipo por mucho tiempo estuvo formado, mayoritariamente, por mujeres, en algunos momentos, totalmente por mujeres completamente diferentes, viniendo de distintas formaciones, con maneras diferentes de definir su propia ambición y con talentos distintos.

Ellas ya eran quienes eran, algunas muy jóvenes, otras replanteando su carrera en un momento mucho más decisivo de su vida, pero me parece que el granito de arena que yo puse en esto fue, permitir el acceso a la oportunidad de entrar a un equipo grande en una red, y que no importara de dónde vinieras, cuál fuera tu trayectoria, tu edad, si estudiaste en una escuela especializada o si vienes de una de las escuelas donde nadie se imagina que salen los grandes publicistas de México

En este país y en algunas industrias, todavía más marcado, no tanto en la nuestra, existen estos protocolos de, según tu edad, es el puesto que te corresponde, o de acuerdo a tu formación y a la escuela de la que vienes, es el nivel de remuneración que deberías tener, para mí esas reglas no existen, porque se trata de saber identificar el talento, ayudarle a crecer y si ese talento trae un combustible para avanzar rápidamente, que lo tenga y que tenga acceso a lo que necesita tener para tomarlo en sus manos.

Mi semilla fue dar acceso y ayudarle a la gente, a conectar con más gente maravillosa y así empezar a encontrar una mejor expresión del propio talento de cada una de ellas.

Uno es tan fuerte como es la red que está a su alrededor y en este caso, una mujer ejerciendo en esta industria nunca va a ser tan fuerte, tan experimentada o va a causar tanto impacto, si no logra desarrollar todo el potencial que tiene

Eso lo haces cuando la gente que está a tu alrededor, el equipo, está configurado para hacerte explotar en tu talento, para complementar lo que tú no tienes en ese momento, para provocar lo que no tienes y para puentear lo que ya has ido creciendo y que te hace distintiva.

Diría que esas son mis dos semillas, ayudarles a increíbles mujeres a crear conexiones que hacen explotar partes de sí, en maneras que cuando hay una correcta motivación y una semilla que cada quien ya atrae, es natural que llegue a niveles impresionantes.

RB: Como líder femenina, ¿qué prácticas tuyas podrían adoptar otras líderes?

SH: Veo como todo el mundo está haciendo cosas muy valiosas y cada quien está tratando de hacer la diferencia, con su propio estilo, en dónde está, pero mi manera de hacer la diferencia y que puede ayudarle alguien más, es escuchar, darse tiempo, porque me parece que esta industria se mueve tan rápido, que no siempre nos detenemos a pensar y a observar nuestro alrededor.

Para mí ha sido vital detenerme a observar quiénes son las personas con los que trabajo, ¿en qué momento están? ¿qué los motiva? ¿porque crecen? ¿cuánto tiempo llevan invertido en ser quienes son? ¿cuáles son las trabas o los temores que existen para desbloquear su potencial en la carrera?

Más allá de ver los equipos de estrategia, o los equipos de trabajo, incluso, los equipos de agencia, como una unidad que se complementa y que es cambiante, es verlo por cada individuo, saber qué aportan y lo que puedo esperar de él, eso es lo que me hace diferente.

Cada vez que contrato a alguien, es pensando en lo que esa persona podría beneficiarse de entrar a ese lugar y, por ende, qué tan atractivo y por cuánto tiempo podría quedarse, y en regreso, que tan beneficioso podría ser para el equipo, para las relaciones y las conexiones que existen.

Los equipos, además de verse favorecidos por la variable de talento, también se ven favorecidos por gente cuya personalidad, energía y manera de resolver las cosas, aportan

RB: ¿En qué status consideras que se encuentran las agencias de LATAM en materia de diversidad e inclusión?

SH: Las agencias y en general, nuestra industria, siempre se ha visto muy favorecida de la presencia de talento femenino. Es muy común encontrar una proporción en las agencias de 50-50, 55-45, entre mujeres y hombres, porque somos muy burdos y planos a la hora de hacer la estructura, y me parece que eso se repite vez tras vez.

Cuando hablamos de Latinoamérica, las mujeres están en todos lados, el talento de las mujeres encuentra una muy buena salida cuando se trata de nuestra industria, somos recibidas, nos ganamos nuestro lugar y entramos a toda costa, me parece que durante muchos años hemos ido construyendo ese camino. Los bloqueos aparecen cuando hablamos de los niveles más senior y posiciones ejecutivas, porque hablando de estrategia, para mí ha sido mucho más fácil encontrar mujeres liderando equipos, siendo los líderes globales de una marca o siendo la dirección estratégica de toda una red en Latinoamérica, pero cuando empiezas a ver los niveles hacia abajo, no se repite el patrón.

Una cantidad enorme de mujeres deja de perseguir su carrera cuando tiene que empezar a decidir entre una cosa y otra, lo que sea que tengas que decidir, porque ya no sólo se trata de ser o no ser mamá, hay muchas más variables en juego

Es ahí donde empiezas a ver que la cantidad de mujeres llegando a posiciones más altas, disminuye, y, por ende, perdemos esta frescura de visión usual en las figuras femeninas que son las que marcan la pauta, perdemos distintos y nuevos puntos de vista de mujeres con las que se pueda llegar a compartir la mesa y que reten el punto de vista.

Somos tan diversos como la cantidad de puntos de vista que haya en una mesa

Esta industria se ha convertido en una industria de figuras, donde, fácilmente, con los dedos de las dos manos, podemos contar cuáles son las figuras relevantes de la industria en LATAM y en México, y lo que marca la pauta, es el punto de vista de esas mujeres en lo individual, cuando en realidad lo que debería pasar es que la visión debería ser mucho más rica, porque más mujeres tuvieron la oportunidad de llegar más lejos.

Hay un grave problema también en equidad de sueldos, este asunto de compartimentar las áreas, ya no sólo es un asunto en agencias por posiciones, sino por cómo están los sueldos en equidad entre hombres y mujeres. Cuando uno mira el asunto de los equipos creativos, es una problemática muy cruda por la no existencia de mujeres, por el no llegar a niveles más arriba y mucha mayor disparidad en los sueldos.

Cuando hablas de los equipos de estrategia, probablemente el asunto se encuentre más balanceado, pero cuando empiezas a comparar creativo con estrategia, ahí es donde nos vamos a otro problema encima de eso, de disparidad de sueldos.

Hay mucho trabajo por hacer, en agencias pequeñas y de red, hay mucho seguimiento por darle, no solo al acceso al talento, sino al permitirles tener un plan de carrera que realmente respalda su talento y que les de oportunidades, a hombres y mujeres, de mantener una trayectoria estable, independientemente de sus decisiones de vida

RB: ¿Qué deberíamos estar haciendo las mujeres, al interior de las agencias, en pro de la diversidad de inclusión?

SH: Lo primero es conversar, no conversamos lo suficiente y no con la suficiente apertura. Esto no es una conversación de mujeres nada más, ni de cofradías de mujeres hablando de estos temas y tratando de resolver el problema, es una conversación que debe ocurrir con tus pares, con tu equipo y entre Top Management, cada quien en la posición en la que está, podríamos provocar una mayor conversación.

Imaginemos que eres una directora creativa en un equipo de puros hombres, quisiera saber cuántas veces, en un año, ocurren, durante las pláticas de la comida, conversaciones de esa naturaleza, por la apertura de las distintas partes y la disposición a tenerlas, y por lo que ya sabemos qué va a pasar si de pronto sacas el tema, pero, por ahí se empieza, por provocar esas conversaciones.

Deberíamos de estar siendo mucho más insistentes con los hechos, detrás de lo que queremos y de lo que pedimos

En estos temas es muy claro ver dónde están las desigualdades y omisiones o donde falta una política, pero creo que atrevernos a conocer las entrañas de nuestro equipo de trabajo y de nuestra organización, rascarle, si estás en una posición de saber cómo están los sueldos o de averiguar cómo están los gaps, si no lo estás, atreverte a hacer el conteo de cuántos años llevo yo, cuántos años lleva cada persona, porque se trata de no tenerle miedo a involucrarnos con la Data, y cuando la pides y no la tienes, generarla para poder hacer tu punto y levantar una solicitud, me parece que es la segunda cosa que podemos hacer mejor.

No es lo mismo decir: “oigan, necesitamos lograr equidad” a decir: “yo hice mi tarea, y en esta compañía hay un gap de este porcentaje y se ha hecho más grande en los últimos tres años, ¿cómo lo vamos a resolver?”

Tenemos que ser mejores al hacer alianzas e identificar quiénes son los primeros aliados dentro de un equipo de trabajo o compañía, para acelerar las cosas, y saber cómo podemos aprovecharlo para echar a andar algo

La generalización nunca nos va a llevar a nada y asumir que el enemigo es todo top management, toda la población masculina de la compañía o toda la gente de cierto departamento, no nos va a llegar a llevar a ningún lado.

En mi experiencia, identificar aliados y empezar a trabajar con eso, en chiquito, simplemente le da una tracción a todo y te ayuda a que las cosas se hagan más grandes.

RB: ¿Cuál es el mejor consejo que les darías a las nuevas generaciones creativas?

SH: Deshacerse del vicio de la aprobación, porque en nuestra industria estamos acostumbrados a que, si otros no piensan que tu solución o tu idea es transformadora, no lo es. Conforme vamos haciéndonos más profesionales, también vamos encontrando mejores maneras de vender nuestras soluciones transformadoras, para que lo entiendan, en lugar de pasar más tiempo nutriendo nuestro pensamiento transformador.

A los jóvenes les diría: trata de ser muy riguroso y protege el tiempo que le dedicas a alimentar tu cerebro, tus referencias, a leer, a ver, a conectar cosas, hacer digestión de todo eso y convertirlo en algo, protege ese tiempo

En lugar de acelerarte a tener un pensamiento y luego pasar una cantidad enorme de horas pensando en cómo se lo vas a vender a alguien más para que lo valide, porque si le dedicas más tiempo a eso, puede que esa solución que estás tratando de vender, en realidad ni siquiera sea transformadora, en un principio, y un buen día despiertas y te encuentras envuelto en ese vicio, porque ya no sabes cómo pensar más, ya sólo sabes cómo pensar práctico

¿dónde está la genialidad de lo que estás haciendo? ¿dónde está la genialidad de cómo conectas las cosas que tienes y los recursos que existen a tu alcance, para crear algo fresco y nuevo? Seas del equipo que seas o si eres un estratega, aplica igual, no tengo la receta para hacerlo, pero ese es el recordatorio que yo me haría todos los días de mi vida, desde muy joven y creciendo en esta carrera