El papel del redactor publicitario ya no tiene el mismo poder que tenía hace unos años, dejémonos de vainas, muchos terminan en esta profesión porque no eran buenos diseñadores o investigadores, muy pocos tienen claro que quieren ser redactores cuando se meten en el universo publicitario.

Muchos profesionales no le ven gran ciencia a este oficio, es común escuchar cosas como: no necesitas Adobe para escribir, tampoco un Mac, ni una tableta, ni mucho tiempo, es un trabajo fácil, no necesitas complicados programas, es más, solo necesitas una hoja y algo con qué escribir, cualquiera puede hacerlo.

Amigo mío, necesitas mucho más que eso para ser un buen redactor publicitario: necesitas pensar, y hacerlo bien para luego plasmar en unas cuantas palabras toda la esencia de una idea, necesitas saber de redacción y gramática, necesitas saber contar grandes historias, necesitas leer y escribir por montones, necesitas pasión en gran cantidad, necesitas ser investigador, ser racional, lógico y además estar un poco loco, necesitas saber que cada palabra es importante en una pieza, necesitas transmitir un mundo de pensamientos en letras, necesitas tener la capacidad de hablarle a diferentes audiencias, necesitas saber comunicar con efectividad, necesitas cautivar, sorprender y vender con frases poderosas, tener buen ojo y un diccionario en la cabeza, necesitas escribir, escribir y escribir más, necesitas amar las palabras.

Pero sobre todo, para ser un buen redactor publicitario necesitas dejar de preocuparte por lo que los demás piensen o digan de tu profesión, esto no es para cualquiera y con saber escribir no basta, preocúpate por hacerlo bien y pulirte cada vez más para demostrar con tu trabajo que no es sencillo y que naciste para esto.