Lee es sin duda uno de los directores de cine más importantes de las últimas décadas, su activismo por la causa de los afroamericanos es parte vertebral de su propuesta creativa. Películas como Haz lo correcto, Bamboozled, La noche del asesino, una extraordinaria cinta que habla del clima social que se vivía en Nueva York el año en que el asesino serial El hijo de Sam cometió sus crímenes poniendo a una de las mayores urbes del mundo en un estado de paranoia. Malcolm X, la cinta sobre el importante y radical líder del movimiento afroamericano en la década de los años 60. El año pasado su película El infiltrado del KKK, ganó el Festival de Cannes y del Oscar por el mejor guión adaptado. Su documental 4 niñas de 1997 sobre el asesinato en 1963 de cuatro en Alabama en un atentado con bomba en una iglesia bautista. Así como sus documentales sobre Jim Brown y Kobe Bryant son parte de su innegable legado sobre los derechos civiles y humanos de los afroamericanos.

SpikeLee es más allá de su importancia como director, guionista y productor, un verdadero líder y ejemplo para la comunidad afroamericana y un hombre admirable. Muchos de los jóvenes directores y escritores afroamericanos están profundamente influenciados por el trabajo y las ideas de Lee y eso no se puede negar.

Este año tanto Netflix como Amazon Prime han volteado a ver a Spike Lee. Ambas plataformas estrenaron películas del importante director norteamericano, las dos son puntos de vista contradictorios y por primera vez veo en una cinta de Lee, arrogancia y estupidez racista, típica de los norteamericanos.

D5 Blood, traducida Los 5 sangre, es un melodrama de guerra con aromas de western y un ejemplo de cómo también del lado de los afroamericanos el racismo y la prepotencia nacionalista gringa puede ser mayor que los fundamentos válidos e innegables con los que en general señalan a la cultura occidental y en especial en Estados Unidos que los ha segregado y criminalizado por el simple hecho de tener la piel de otro color.

Los 5 sangre está estelarizada por Delroy Lindo (Paul), Jonathan Majors (su hijo, David), Clarke Peters (Otis), Norm Lewis (Eddie) y Isiah Whitlock Jr (Melvin). La historia cuenta el regreso de cuatro veteranos de la guerra de Vietnam, después de 40 años, al país que destruyeron y los cambió, bueno no del todo, para recuperar un cargamento de oro que robaron al gobierno de su país y que estaba destinado a grupos guerrilleros en el Vietcong. El quinto sangre fue muerto en el fragor de la batalla y sus restos nunca fueron recuperados, lo que sirve de pretexto a los otros cuatro para regresar por el oro. En el camino se encuentran con un mercenario financiero francés interpretado por Jean Reno, que hace la versión grotesca de la caricatura del francés en el arrogante imaginario norteamericano. 

El verdadero cambio, el que atañe a Paul, quien al final develará el origen de los cuarenta años que lleva volviéndose loco y desarrollando el síndrome de guerra. Lo triste de la cinta, una imitación de película de Tarantino sin el sentido del humor retorcido y en tanto la factura e historia, es la visión que el director americano hace de los vietnamitas a los que desprecia y que cómo en todo buen western se acerca a la de los indios o mexicanos del género, malos, estereotipados y a los que no importa matar por esas mismas razones. Este planteamiento argumental racista no es extraño a un gran número de películas estadounidenses, pero resulta extraña y patética en un hombre que a lo largo de su vida se ha dedicado a combatir el racismo y la discriminación, incluso el hacer estereotipos de los seres humanos como en el caso de Bamboozled. Los 5 Sangre es sin duda la peor película de Spike Lee y no por su factura o sus actuaciones, si no por su planteamiento ideológico.

Amazon Prime, por su parte, estrenó Pass Over, que se puede traducir como Cruzar. La cinta basada en la obra de teatro homónima de la dramaturga norteamericana Antoinette Nwandu que a su vez se basa en la obra fundamental del escritor y Premio Nobel de Literatura irlandés Samuel Beckett Esperando a Godot, es una poderosa visión desde el Teatro del Absurdo de la irracional y demagógica situación actual en materia de racismo que se vive en los Estados Unidos de Donald Trump. La historia es una metáfora acerca de la opresión y cómo los afroamericanos continúan siendo víctimas de una libertad ficticia basada en una libertad real. La historia es totalmente actual y más en el momento que vivimos con las manifestaciones en contra de la violencia racial proveniente desde el poder y a través de los llamados brazos de la ley del Estado.

En este caso la historia es muy poderosa, con pocos actores, sólo cuatro. Dos jóvenes indigentes de una zona marginada en una ciudad norteamericana; Moses (Jon Michael Hill) y Kitch (Julian Parker) sueñan con superar el círculo de miseria y de violencia en el que viven y para ello sólo necesitan cruzar la calle, pero cada vez que lo intentan o lo sugieren las balas se los impide. El poderosísimo final de la cinta deja a todo mundo en un silencio sepulcral.

Y digo a todo mundo porque la propuesta de cámara de Spike Lee es hacer del fenómeno teatral, un fenómeno cinematográfico. La cinta inicia a la manera de un documental con personas afroamericanas que son llevadas de un centro escolar al teatro donde presenciarán la representación de Pass Over. La puesta en cámara, va en función de la puesta en escena y las reacciones del público sirve a Lee para acentuar el ritmo y el punteo de la cinta. A diferencia de Los 5 sangre, Pass Over, es una película que mantiene los temas de Lee y una con un valor actual, envuelta en una creativa y atractiva propuesta narrativa y visual. La teatralidad de las actuaciones, la escenografía y las miradas y reacciones del público dan como resultado una película entretenida que a pesar de carecer de los elementos más llamativos de una película; los efectos especiales, no es pesada, ni lenta. Yo la pongo entre las mejores películas de Spike Lee.

Pass Over no tiene desperdicio, Los 5 sangre es totalmente intrascendente y ofensiva.  Luz y sombra de uno de los artistas más importantes actualmente en Estados Unidos.