Como todos los años, y con una insistencia digna de mejor causa, este domingo tendrá lugar la ceremonia de entrega de los Premios de la Academia de Artes y Ciencias del Cine. Mucho más conocidos, desde luego, como los Oscars. Millones de personas en todo el mundo están pendientes de la ceremonia; muchos de ellos para ver cómo se visten las famosas y los famosos, y muchos otros porque tienen una película o director o actriz o actor favoritos y quieren ver cómo les va.

No es mi intención denigrar esta casi centenaria costumbre. No veo la entrega de estos premios, pero en una época sí lo hacía con religioso fervor (y asombrosa precisión para acertar los ganadores). Por eso, si el público quiere deleitarse con looks atractivos –o no–, conmovedores montajes de finados recientes, selfies llenas de celebridades, y los creativos chistes de los conductores, me parece genial. De hecho, a mí me encanta leer luego los resúmenes de las revistas norteamericanas como Slate o Entertainment Weekly, que dividen todo entre “lo mejor” y “lo peor” del Oscar.

Pero debo confesar que me molesta un poco que se confundan estos premios con lo mejor del cine. Yo opino, con la humildad que me distingue, que esto no es así. Y para demostrarlo, me he tomado el trabajo de recopilar algunas de las barbaridades en las que incurrido el viejo Oscar a lo largo de su historia. Es cierto que varias de estas objeciones cuentan con el beneficio del tiempo, ya que hoy, después de muchos años, sabemos cuál película se ha convertido en un verdadero clásico y cuál no ha resistido el paso de las décadas. Pero de todos modos, vale la pena repasarlas. Vean un poco:

  • “The Greatest Show on Earth”, una película de 1952 dirigida por Cecil B. DeMille y ambientada en un circo, ganó el Oscar a la Mejor Película sobre filmes que hoy son clásicos y con justicia, como “A la Hora Señalada” y “El Hombre Quieto” (el clasicazo “Cantando Bajo la Lluvia”, del mismo año, ni siquiera fue nominado). Muchos afirman que es la peor película en ganar el Oscar, y se dice que lo ganó porque fue filmada en plena época del macarthismo y DeMille era admirador del infame senador McCarthy. “A la Hora Señalada”, por el contrario, fue interpretada como una crítica de la situación política de entonces –aunque también existe la teoría opuesta: que en realidad la película criticaba el comunismo. Sea como sea, ganó la película del circo. Qué payasos.
  • En 1941, “Qué Verde era mi Valle” (que es una gran película de John Ford, por cierto) le ganó el Oscar a “El Ciudadano” de Orson Welles, para muchos la mejor de todos los tiempos.
  • “El Toro Salvaje” (“Raging Bull”, tal vez la obra maestra de Martin Scorsese) estaba nominada en 1980 como Mejor Película; perdió con “Gente como Uno” (“Ordinary People”), un filme de Robert Redford que está bien. Y nada más que bien.
  • En 1990, “Goodfellas”, otra maravilla de Scorsese y según muchas encuestas uno de los mejores filmes de los últimos 25 años, no ganó el Oscar: perdió con “Danzas con Lobos”, el (para mí) insufrible western de Kevin Costner.
  • “Rocky” fue elegida Mejor Película en 1976; entre las otras nominadas estaba “Taxi Driver”, también de Scorsese. “Rocky” está bien, y ya es un clásico. Pero, insisto, estaba nominada “Taxi Driver”. Claramente tienen algún problema con Scorsese, como veremos más adelante.
  • Al Pacino no ganó Oscars por su impresionante trabajo en la trilogía de “El Padrino”. Tampoco lo ganó por otras actuaciones memorables, como las de “Tarde de Perros”, “Serpico” o “Cruising”. No, lo ganó por “Perfume de Mujer”. Más precisamente por su extenso y, según él mismo, cursi monólogo del final. Es una buena actuación de Pacino, y siempre ayuda que un actor interprete a un discapacitado, pero, si me disculpan, no está a la altura de las otras.
  • Francis Ford Coppola estaba nominado como Mejor Director por “El Padrino”. Perdió con Bob Fosse, director de “Cabaret”. Es una buena película “Cabaret”. Pero no es “El Padrino”, filme que figura en el Top Ten de casi todo el mundo. Ni siquiera es un ahijado.
  • Stanley Kubrick nunca ganó el Oscar como Mejor Director. (Iba a agregar un ingenioso chiste al respecto, pero el dato habla por sí solo.)
  • Alfred Hitchcock fue nominado cinco veces como Mejor Director: por “Rebecca”, “Lifeboat” (“Ocho a la Deriva”), “Spellbound” (“Cuéntame tu Vida”), “La Ventana Indiscreta” y “Psicosis”. Nunca ganó. NUNCA GANÓ. Eso sí, en 1967 le dieron un Oscar especial, el Irving Thalberg Memorial Award.
  • Solo un filme de Hitchcock ganó el Oscar a la Mejor Película: “Rebecca, una Mujer Inolvidable”. Otras tres fueron nominadas pero no ganaron: “Foreign Correspondent”, “La Sospecha” y “Spellbound”. ¿Qué significa esto? Que “Vertigo”, “North by Northwest”, “Psicosis” y “La Ventana Indiscreta”, entre otras cimas de Hitchcock, ni siquiera fueron nominados.
  • El único triunfo en las categorías de actuación obtenido por una película de Hitchcock fue el de Joan Fontaine por “La Sospecha”. Algunos otros actores fueron nominados por filmes del Maestro; entre ellos NO estuvieron James Stewart (“Vertigo”, “La Ventana Indiscreta”, “El Hombre que Sabía Demasiado”) ni Anthony Perkins (“Psicosis”).
  • Martin Scorsese NO ganó el Oscar a Mejor Director por “Calles Salvajes”, “Taxi Driver”, “El Toro Salvaje”, “El Rey de la Comedia”, “El Aviador”, “Goodfellas”, “After Hours”, “The Color of Money” o “El Lobo de Wall Street”. Lo ganó por la considerablemente menor “Los Infiltrados” (“The Departed”).
  • “2001: Odisea del Espacio” no fue nominada a Mejor Película. Si bien el filme no envejeció de la mejor manera, en su momento fue revolucionario. Pero la Academia no lo consideró así.
  • “El Paciente Inglés” le ganó el Oscar a Mejor Película a “Fargo”. Acá tal vez se trate de una apreciación personal (bueno, en todos los casos es así), pero no entiendo cómo “Fargo” perdió contra “El Paciente Inglés”. No lo entiendo.
  • En 1979, el solo pasable melodrama “Kramer versus Kramer” le ganó a la inmensa “Apocalypse Now”, de Coppola.
  • Pat Morita fue nominado como Mejor Actor de Reparto por “The Karate Kid”. Supongo que debido a que todos aprendieron a hacer la pose de la grulla para pegarle una patada a alguien.
  • “Aeropuerto” fue nominada como Mejor Película. Sí, leyeron bien: “Aeropuerto”. ¡¡AEROPUERTO!!
  • Los dos protagonistas de “Love Story”, Ali MacGraw y Ryan O’Neal, fueron nominados como Mejor Actriz y Mejor Actor. ¿Han visto esta película últimamente? Véanla y se darán cuenta de lo absurdo de estas nominaciones.
  • “El Cartero” (“Il Postino”, de Michael Radford), sólo memorable por la contundente presencia de Maria Grazia Cucinotta, fue nominada como Mejor Película. Ese mismo año salieron “Pecados Capitales” (“Se7en”) y “Los Sospechosos de Siempre”; ninguno de estos extraordinarios filmes fue nominado.

Por supuesto, los Oscars han tenido también geniales aciertos. Pero me resulta más divertido (y revelador) compartir sus, para mí, tremendas equivocaciones. ¿Recuerdan alguna otra?