Enero, 2026.- El CES 2026 ha marcado un punto de inflexión donde las tecnologías XR, el gaming y la realidad aumentada han dejado de ser simples tácticas de campaña para convertirse en negocios estructurales. El surgimiento de los Experience OS permite ahora crear sistemas escalables y medibles con ingresos recurrentes, transformando lo que antes eran trucos visuales en plataformas de interacción constante que generan valor real para las marcas.
Uno de los mayores cambios discutidos en las conferencias principales es la devaluación de las impresiones tradicionales. En la actualidad, gana el engagement profundo y la atención real a lo largo de todo el journey del consumidor, reconociendo que el alcance masivo no garantiza la relevancia. En este contexto, el automóvil conectado y el asiento trasero de los vehículos emergen como los nuevos living rooms digitales, ofreciendo más de 20 minutos de atención continua e ininterrumpida.

La inteligencia artificial está permitiendo la hiperpersonalización a escala, pero con una advertencia crítica: solo funciona mediante el opt-in. Las marcas han comprendido que las experiencias deben ser deseadas y no invasivas; de lo contrario, la tecnología genera rechazo en lugar de lealtad. Esta capacidad de escala se traslada también a la producción, donde el contenido creativo explica hasta el 70% del rendimiento de una campaña, obligando a las empresas a montar cadenas de suministro creativas para generar variaciones rápidas y de calidad.

La batalla por la medición se ha convertido en el «santo grial» para la televisión y el streaming. La industria busca conectar la exposición con la compra real mediante alianzas entre plataformas y retailers, permitiendo una atribución de embudo completo. Ya no basta con saber quién vio un anuncio, sino cómo esa atención se traduce en una acción comercial directa, eliminando los silos entre los equipos de branding y los de eficiencia operativa.

Empresas como NVIDIA han reconfigurado el tablero tecnológico al tratar la IA como infraestructura compartida en lugar de un producto cerrado. Al abrir modelos, datasets y frameworks para agentes y robótica, se ha acelerado la innovación en comercio y autonomía. Esto sucede en un entorno de «contenido en modo austeridad», donde el AVOD se posiciona como la nueva sindicación y la especialización de plataformas es la única vía para sobrevivir con presupuestos más ajustados.
En conclusión, el CES 2026 deja una regla clara para los líderes globales: ganar no depende de presumir herramientas de IA, sino de rediseñar el stack completo de datos, creatividad y medición. En esta era de la listenomics, el consumidor es quien tiene el control final sobre qué experiencias acepta, mientras que el algoritmo se limita a ejecutar la voluntad del usuario bajo parámetros de consentimiento y relevancia.








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