“Una civilización no puede ser duradera sin gran cantidad de vicios agradables”.
–– Un Mundo Feliz, Aldous Huxley.

En la llamada “economía de la atención” vivimos en un mundo donde el valor que aporta una marca el ponerse al frente y al centro de un debate de actualidad, puede lograr un nivel de alcance que sería imposible en una campaña publicitaria normal.

Hoy, con más contenido al alcance de la mano y “más tiempo” para consumirlo, el consumo se fragmenta, ahora tenemos más posibilidades de consumir contenido a través de distintos canales. Sin embargo… Netflix no lo ve así.

En los recientes días la compañía lanzó su sitio web de tendencias.
Tendencias mundiales.

En donde más allá de saber los intereses regionales de las personas, así como las preferencias culturales de una región, nos muestra el tipo de contenido dentro de esas preferencias culturales, es decir: lo que se está poniendo en un máximo nivel de interés.

Lo que mueve hoy la cultura. Lo que altera y causa interés en la sociedad.

Con contenido que ya causa una modificación en el comportamiento y en el pensamiento, Netflix está demostrando que puede tocar problemáticas sociales, políticos y económicos, como lo muy comentado en Corea del Norte con “El Juego del Calamar”, abordar situaciones emocionales y de violencia que han o están viviendo algunos adolescentes en la actual sociedad; “13 Reasons Why” ó, desde un punto más tranquilo, fragmentar la cultura y elevar las ventas de un producto a través de una historia real y de empoderamiento feminino: “Gambito de Dama”.

Y no conforme con adueñarse de un espacio dentro de la cultura, recientemente la compañía dió a conocer Netflix Games: un catálogo inicial de cinco juegos (Card Blast, Shooting Hoops, Stranger Things: 1984, Stranger Things 3: El juego y Teeter) para celular.

Todo apunta a que la plataforma está deseosa de crear su propio estudio de videojuegos.

No obstante, ya adaptan diferentes títulos de videojuegos – el más reciente, Arcane – que generan un impacto positivo en la audiencia, atrayendo a fans a niveles históricos como a nuevos públicos que no conocían previamente los juegos o nunca se habían involucrado en profundidad.

Y aún sin quedar satisfechos con crear un pilar más a su servicio, y catapultarlo con la contratación de Amir Rahimi, anterior presidente de Scopely.

La compañía ha anunciado: Netflix Books. Sí. Libros.

Netflix Book Club pretende ser un club de lectura para sus próximas adaptaciones de pantalla donde cada mes, anunciará una selección de libros para coincidir con el próximo lanzamiento del nuevo contenido.

Y así reunir a los fanáticos leales de los libros, los obsesivos de la televisión y el cine, así como los creadores detrás de sus historias favoritas. Profundizando en el contenido para traer un libro a la vida.

Pero la compañía hace una apuesta aún más grande al intentar dominar la cultura, con Spotify ha creado un par de listas de canciones de películas y series.

Que ya conocíamos, pero que hoy la compañía ya oficializó.

¿Acaso quiere mantenernos viendo una pantalla? Quizás sí.
Puesto que ya tiene series, películas, documentales, animación, videojuegos, música, y ahora libros.

Entonces, ¿qué representa Netflix hoy? ¿Es el soma de la época moderna?
¿Es quien está escribiendo las nuevas narrativas de la sociedad actual?

¿Es el gran hermano que nos observa, nos analiza y hackea nuestros gustos para así crear: un mundo feliz?