Siempre me ha gustado ver más allá de la narrativa y propuestas temáticas del cine, la televisión y la literatura norteamericana, que muchas veces resultan melodramas chabacanos y muy mediocres. Moralmente correctos y muchas veces con cierta violencia aséptica. Las serie y libros del Noirdic, las narrativas orientales, las series españolas, argentinas y hasta alguna de las mexicanas van un poco más allá en cuento a su retrato de la sociedad. 

Las películas y, ahora las series, de lo que fue alguna vez la Europa comunista siempre han llamado mi atención por lo sobrio y gris de sus fotógrafos, con algunas excepciones y por sus historias tan “sal de la tierra”, su humor seco y a veces incomprensible para nosotros, así como su freca pero cruda narrativa. Por eso la llegada de dos series checas a la plataforma de Amazon Prime me entusiasmo y no me decepcionó.

Inmersos en la globalización de las historias de corrupción, narcotráfico, violencia y asesinos seriales Rapl y Vzteklina son un par de propuestas que llegan desde una parte de Europa que no es la rica y destellante Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, tampoco las refinadas y frías Suecia, Noruega o Finlandia, por lo mismo nos vuelve a una sociedad más parecida a las nuestras en América Latina, menos tecnológica y con ciertas herencias de cuarenta años del totalitarismo comunista. De acuerdo con las aplicaciones de traducción el título de la primera significa Berrinche y la segunda Rabia, en Amazon Prime las encontraras como La Furia y Cuando cae la Noche, algo que respeta las leyes de la libre traducción en los títulos de películas y de series que son dictadas quien sabe por quién, pero tan respetadas por lo menos en nuestro país. Ambas series fueron producidas por la Ceska Televize, la empresa pública de la Republica Checa y ambas fueron exhibidas en su país de origen antes de la pandemia. 

Rapl (2016-2019) cuenta con dos temporadas y fue un éxito en la televisión checa. La serie es una colección de personajes deleznables, tanto criminales, como policías, empezando por el protagonista de la serie el Mayor Kunesh (Hynek Cermac), un detective que después de golpear al novio de su ex esposa, es enviado como castigo de Praga al pueblo de Jáchymov al norte del país y en la frontera con Alemania. El trabajo policial en la localidad es deficiente y los agentes dirigidos por el prepotente y poco confiable Teniente Coronel Rohan (Alexej Pysko) que dirige una comisaría que ha sido infiltrada por el crimen organizado, además Rohan da un gran poder a su hermano Lucas (Miroslav Etzler) quien sin ser policía entra y sale de la oficina de su hermano. Al final de la primera temporada resulta ser narcotraficante que se ha aliado con el serbio Zeljko Cubric (Ivo Trajkov), y que sirve como trama de enlace con la segunda temporada en la que Rohan obsesionado con el narcotraficante y su posible escape de la prisión consigue que lo transfieran junto con todos sus detectives a la ciudad Usti nad Labem cercana a la prisión donde se encuentra Zeljkov y al cual Rohan quiere mantener vigilado. Kunesh de regreso en Praga que se encuentra sin trabajo, haciendo de investigador privado es enviado de vuelta al equipo de Rohan al que tiene como misión vigilar y cuidar. La serie que es un spinoff de una serie de 2013 llamada Cirkus Bukowski en la que uno de los personajes es Kunesh. La furia como fue bautizada la serie en español es un mosaico de perdedores, de gente rota investigando a gente aún más rota. La construcción de la gran historia a lo largo de la primera temporada es muy estudiada y desarrollada en un crescendo lento; descubrir las verdaderas intenciones de Lucas se da en los últimos episodios, pero el desarrollo y planteamiento del personaje nos ha dado pistas de su actividad ilegal a lo largo de la serie. La corrupción al interior del precinto policial, los odios y envidias entre los compañeros policías. Temas como el alcoholismo, el machismo y la discriminación de género son una constante presente en la serie y diferentes personajes de la misma lo hacen evidente, hasta llegar a Rohan en la segunda temporada donde se ha desecho de su esposa y tiene como amante a su secretaria y que en su obsesion por vigilar al asesino de su hermano se ha convertido en alcóholico. El desenlace final de serie es congruente con el carácter justiciero de Kunesh. La serie oscura y pesimista nos lleva en sus temporadas a través de un sistema de justicia fallido, como en todo el mundo, cuando tiene que enfrentar a los abogados corruptos y los negocios del crimen organizado como el narcotráfico y la trata de personas, policías que caen en sobornos, soplones y venganzas que sólo se pueden eliminar de raíz. Rapl es una serie dura sin matices moralistas, únicamente un retrato del momento global.

Por su parte Vzteklina es una extraordinaria miniserie de 6 capítulos en la que el veterinario Pavel Rogl (Kristof Hadek) llega a un pueblo de la región de Sumava Bucina, unos días después de un la bnrutal muerte de unos viejos cazadores. Rogl busca saber si en el bosque que rodea al pueblo hay animales salvajes con rabia. La historia de Vzteklina es un thriller, una historia de amor y una venganza. Una historia que recupera las historias de sangre posteriores a la II Guerra Mundial y que el comunismo oculto. 

Como en el caso de Rapl, la acción se lleva a cabo en el norte de la República Checa, en la frontera con la actual Alemania donde alemanes y checos convivieron, se discriminaron y asesinaron al calor de pugnas ideológicas que hicieron desaparecer pueblos enteros con la traza de fronteras tras el conflicto armado. 

En el pueblo Rogl encontrará a Gabriela Buresova (Johana Matouskova), un viejo amor y que es la hija del único sobreviviente de la masacre y al que los descendientes de los otros viejos y la policía local tienen como principal sospechoso de los asesinatos y que ha sido internado en una clínica psiquiátrica debido al fuerte shock que lo mantiene en un estado de silencio total. Los animales con rabia comienzan a aparecer por el pueblo y existe la sospecha de que un animal que ya extinto en esa región de Europa sea el causante de la muerte de los viejos. La hermana de Gabriela, Tana (Gabriela Heclova) será clave también para descubrir al asesino y sus motivos. Tras el asesinato del viejo terrateniente Pudil, padre de su novio, Tana descubre una serie de viejas fotografías que desaparecen de pronto. Tana logra quedarse con una y busca la historia de las personas que aparecen en la fotografía en los archivos locales.

La policía local, que parecen sacados de una comedia negra o de un relato de Ibargüengoitia, actúan con base a los descubrimientos del veterinario que los hace valorar la idea de que la rabia, en una zona en libre de esta enfermedad, ha sido inoculada en animales para ocultar al asesino que sin embargo deja ciertas pistas en los cuerpos de sus víctimas. 

Vzteklina es el retrato de la vida de un pequeño pueblo, con sus intrigas, sus celos, sus infidelidades y las inquinas. Un guion previsible al final porque en un universo pequeño los sospechosos que van quedando conforme avanza la trama nos llevan a la conclusión lógica antes de que esta suceda, pero sólido y lleno de personajes entrañables y otros desagradables, con ironía, ternura, rigor en sus puntos de tensión, y una buena dirección con buenos actores. Vzteklina cuenta con 6 episodios que cuentan una muy buena historia y vale mucho la pena ver.