Viernes 23 de julio de 2021 la visión obligada de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 después del año de retraso impuesto por la pandemia. Lugar de observación; La smartTV, computadora, tableta o teléfono a tu alcance. La transmisión a cargo de Clarovideo.

Entender a los nuevos consumidores de deportes y crear los accesos para satisfacer la demanda es vital en el desarrollo de los nuevos negocios deportivos. Desde hace ya varias ediciones de los Juegos Olímpicos tanto de invierno como de verano Clarovideo se ha hecho de los derechos de transmisión en América Latina y utilizando la versatilidad del internet ha implementado varios canales para transmitir todos los eventos y dejar al espectador escoger la disciplina de su gusto.

La capacidad y posibilidad de complacer a todos las diferentes aficiones con el respeto de permitirle contemplar las competencias en su entera duración y no a manera de tristes highlights o seleccionando sólo aquello que se piensa les dará rating, hace que la propuesta de Clarovideo, asociado con el diario deportivo Marca va ganando cada día más adeptos a su cobertura de los eventos olímpicos. Lo más importante audiencias a lo largo de América Latina no sólo en México. 

Claro ha ido mejorando notablemente en la fuerza de su propuesta, ya en Tokio 2020 la mayoría de los conductores encargados de las competencias, dieron brillo a la transmisión y me recordaron a la vieja escuela que se preocupaba por hacer partícipe al espectador a partir de la idea sencilla y lógica de que de este lado del dispositivo somos neófitos totales de la disciplina que se ejecuta. Alejandro Cárdenas el corredor mexicano resultó uno de los mejores comentaristas deportivos que he escuchado en muchas décadas, ameno, conocedor, sencillo y empático en su explicación del deporte. Cárdenas debe ser tomado como un ejemplo para muchos en las pantallas de Imagen TV, Televisa, ESPN y otras empresas televisoras que únicamente saben pasear su ego frente a pantalla.

Lo mismo sucedió durante las competencias de halterofilia donde la medallista olímpica Luz Acosta hizo una narración espectacular, en la que explicó el deporte al espectador aderezándola su narración con las leyendas y mitos del deporte, algo que le falló a Lorenza Morfín, ciclista elegida para narrar el deporte de la bicicleta BMX y que a pesar de demostrar su conocimiento sobre el deporte y su soltura en la conducción, se le olvido siempre que tenía del otro lado de la pantalla a una audiencia que carece de conocimiento del deporte, su abuso de los anglicismos fue una parte muy importante de una narración elitista y petulante que se le olvido que en muchos países de América Latina no son tan anglófilos como los mexicanos y sobre todo que no estaba en la sala de su casa con sus cuates, si no cumpliendo una labor de experta comentarista. 

Claro en un gran acierto decidió incluir entre sus comentaristas a expertos colombianos, que hicieron un soberbio trabajo en ciclismo, argentinos y algún centroamericano como la nadadora costarricense Sylvia Poll, primera medallista para su país y para todas las naciones centroamericanas, lo que demuestra como Clarovideo ha entendido las bondades y alcance de las transmisiones en línea. La realidad de su audiencia continental por lo menos, pero de clara manera global. Si en México no se tiene una tradición o conocimiento de las reglas de deportes como el hockey sobre pasto, rugby, canotaje, entre otros Claro tomó la decisión correcta e incluyo a los conocedores sin importar la nacionalidad. La conducción celebró a todos y cada uno de los países latinoamericanos por igual. Otro acierto de la empresa.

La única falla atroz en materia de comentaristas fue la que se dio en clavados donde más valía ver las competencias sin audio a escuchar la torpe conducción de Jorge Álvarez que nunca brindó seguridad a los especialistas del tema Laura Sánchez y Jorge Carrión que se notaban totalmente fuera de cancha porque el señor Álvarez parece no saber nada del deporte que condujo y se limitó a pasar la palabra a los especialistas después de cada clavado, dejando su labor de conductor para ser un simple moderador. 

Domingo 7 de agosto los juegos terminaron con una ceremonia excesiva, pero extraordinariamente conducida por Alberto Latti, Clarovideo demostró todo lo que ha aprendido a lo largo de sus aventuras en transmisión de estos tipos de eventos, y como sin importar lo que los canales de televisión abierta o de paga nos quieran decir con sus próximos desplegados de ratings, nadie puede por hoy y en los próximos ciclos olímpicos de invierno y verano desbancar a la empresa de internet que hoy por hoy no necesita de payasos y otras cosas para hacer una transmisión deportiva seria a la altura de un evento de trascendencia mundial.

En dos semanas Claro demostró, como la ha hecho desde hace unos años ya, la importancia de las audiencias globales y las plataformas multi canal, de cómo si hoy podemos hablar de un líder en el ramo deportivo es definitivamente la empresa de Slim.