Golpes, persecuciones, balazos sin ton ni son, chicas guapas en fuga y maleantes ineptos tras ellas. La serie española de Netflix Sky Rojo es un extraordinario ejemplo de cómo mantener la tensión e interés del espectador sin que la serie avance o se dirija a ningún sitio. Y lo que es peor sin definirle a ese mismo espectador que tipo de género está viendo. 

Producida en 2020 para la plataforma y recién estrenada, Sky Rojo cuenta la historia de tres prostitutas que huyen de su padrote y del burdel donde trabajan tras el enfrentamiento de Gina (Yanni Prado) con Romeo (Asier Etxeandia) dueño del burdel y jefe de una mafia de trata de mujeres que compra en Latinoamérica para prostituirlas en España. Romeo le hace saber a Gina que su deuda con él aun no esta saldada y que debe permanecer en el burdel hasta que la liquide, algo que como sabemos no sucederá nunca, Gina al tratar de atacar al mafioso esta a punto de ser asesinada cuando en su favor interviene Wendy (Lali Espósito) otra de las trabajadoras del club y amiga de Gina y quien también tiene que ser rescatada por Coral (Verónica Sánchez) quien con un golpe final le rompe el cráneo a Romeo.

Las tres mujeres huyen creyendo haber asesinado a Romeo y sin un euro encima escapan en un auto robado. 

A partir de ese momento en una mezcla de comedia de errores, humor involuntario, situaciones trágico-cómicas y otras aún menos verosímiles, la serie se desarrolla de una manera vertiginosa y en algunos momentos desafortunada. A diferencia de Wendy y Gina, la primera argentina y la segunda cubana, Coral que es española del grupo se prostituye por voluntad propia y para esconderse de la justicia y expiar un crimen que cometió. 

Como antagonistas están los dos sicarios de Romeo, Moíses (Miguel Ángel Silvestre) y Christian (Enric Auquer), un par de hermanos de pocas luces, pero dispuestos a matar de buenas a primeras e incondicionales de Romeo que se darán a la caza de las tres chicas.

La primera temporada consta de 8 episodios de solo media hora cada uno, lo que la vuelve atractiva a pesar de estar llena de lugares comunes y tropiezos clásicos de una trama que se vuelve tópico ante la incapacidad de desarrollar los personajes más allá del estereotipo. Una madrota que muere en un accidente hilarante y un cliente enamorado que es asesinado de una manera brutal y cruel son ejemplo de la falta de definición de la serie y su género. Por esa indefinición de género, Sky Rojo, tiene secuencias que se convierten en verdaderas torturas como Romeo hemipléjico conduciendo la ambulancia mientras en la parte posterior uno de sus matones y el conductor de la ambulancia pelean. O las secuencias sin sentido de los flashbacks de cómo se crea el prostíbulo que nada aportan a la trama y se ve que le funcionaron a la producción para llenar el tiempo del capítulo.

Lo que salva a la serie es la dirección de actores y las actuaciones tanto de las protagonistas como las de sus perseguidores, apoyadas por la aparición de otros actores, como Luis Zahera que interpreta a un veterinario que es cliente del burdel y ayuda a las jóvenes a curar a Gina y es el que le consigue a Coral las drogas que consume y a las que es adicta, lo mismo sucede con Chani Martin quien representa al supuesto novio de Gina. 

A pesar de que se toca el tema de la trata, se hace de manera tan superflua y tonta que poco suma y al contrario resta a la serie. Así lo que podría ser una excelente comedia negra para reflexionar sobre uno de los grandes males actuales se queda en una serie dominguera entretenida y nada más allá. Creo que hoy a los productores y a las plataformas en general les da miedo producir farsas por el alejamiento de la premisa irrelevante, pero en boga de: Basada en hechos reales. Las últimas grandes farsas que recuerdo son sin duda la extraordinaria serie Happy qué sólo tuvo 2 temporadas y Preacher con 4. A los españoles tan dados a los esperpentos y las exageraciones en otros días, no debería ser difícil quitarle ciertos melindres a su serie y crear algo realmente divertido, hace unos años rtve produjo una serie para Playz su plataforma de contenidos para Internet llamada Antes de Perder que como escribí en su momento es una joya. Ese punto donde hay que olvidarse de la autocensura, desde mi punto de vista es la que afecta a la historia de Sky Rojo.