La pandemia ha dejado un impacto sin precedentes en el terreno laboral. De acuerdo con cifras del IMSS, cerca de 650,000 empleos formales se perdieron en 2020, mientras que el INEGI reportó una baja de 1.7 millones de personas económicamente activas. Todas ellas ahora se enfrentan a un mundo mucho más complejo y digitalizado.

Las consecuencias del confinamiento han exhibido la vulnerabilidad de los trabajadores y empleadores en la economía informal, y comprueba la necesidad urgente de crear condiciones marco propicias para que las empresas se establezcan en la economía formal.

Debido al confinamiento, millones deben trabajar desde sus casas, forzando una transformación digital a las empresas de todos los sectores.

Pero esta transformación también está exigiendo un rediseño de las políticas para el trabajo remoto, y para que puedan ser efectivas y funcionales, deben abarcar diferentes elementos. Por ello, Francisco Martínez Domene, Director General de Grupo Adecco México, aconseja tomar en cuenta los siguientes cinco puntos a la hora de rediseñar políticas laborales:

  1. Existencia de un lugar u oficina física. Las empresas deben tener un espacio donde los trabajadores puedan presentarse físicamente, con los servicios de internet, papelería y cómputo necesarios para realizar sus labores, en caso de que tengan dificultades de ejecutar sus tareas desde casa.
  2. Un reequilibrio de los marcos de tiempo de trabajo. El exceso en horas de trabajo es contraproducente en la productividad de los empleados. Las empresas deben asegurarse de que sus empleados tengan tiempo para descansar, atender asuntos personales y respetar los horarios de “oficina”.
  3. Fortalecer la comunicación interna. Es fundamental que el trabajador se sienta cercano y parte de la empresa. Las tecnologías que hoy están disponibles satisfacen cualquier necesidad para mantener a los empleados al tanto de la toma de decisiones a nivel interno.
  4. Contacto permanente del supervisor. Se deben crear canales y métodos para que los supervisores puedan estar al tanto de las necesidades de sus equipos, así como brindar apoyo para asegurarse de que no hay nada que impida el progreso en las tareas del equipo. El contacto del supervisor también debe enfocarse en la integración de equipos y en la conexión humana.
  5. Apostar por el talento a través de su capacitación permanente. Existen diferentes plataformas digitales que brindan capacitación y aprendizaje permanente. Estos incentivos benefician a que el trabajador y las empresas crezcan juntos, fortaleciendo las oportunidades de formación profesional.

La educación es clave para el desarrollo y la especialización del talento en las compañías y organizaciones. Una empresa que pone dentro de las prioridades de sus políticas laborales la reducción de las brechas de habilidades que tienen sus empleados, trae consigo varios beneficios a corto, mediano y largo plazo. Esto se logra mediante la actualización de las competencias, el aprendizaje permanente, las habilidades humanas y sociales, la formación y el apoyo profesional proactivo.

Los beneficios y fondos para la formación deben ser transferibles y estar disponibles en todos los puestos, sectores o formas de trabajo. Las cuentas de aprendizaje individuales son una buena práctica a este respecto.