Seguramente ya escucharon algo de lo que pasó con GameStop, Wall Street y un puñado de pubertos aventurados. Y si no, pues, lo resumo rápidamente: unos chamacos inversores apostaron en contra de gigantes fondos de inversión, los cuales se enriquecían apostando por el decaimiento de empresas moribundas y lograron que su conjugación de ideas y perfecta organización elevaran las acciones de Gamestop y otras empresas hacia las nubes. Ah, y de paso se hicieron millonarios. Hoy hay disputa si fue legal, si la acción ya no vale, etc., etc. No importa. Niños con wifi entendiendo los fierros de Wall Street, la tronaron y le dieron la vuelta. Más allá de frustrarme, me inspiró. Me hizo preguntarme si nosotros como creativos publicitarios estamos pensando desde la trinchera equivocada, publicidad. Las ideas son más grandes que la publicidad.  Tal vez esté viendo el “hackeo” desde la industria equivocada, pero ¿por qué no empezar a entender los fierros de otras industrias, tener nuevos contactos fuera de la publicidad y empezar a hackear nuevos modelos de negocios? Hoy todo es posible, basta de conocer los fierros, ser creativo y tener los huevos para llevar a cabo la idea.

Lo que ocurrió con GameStop hizo que me auto-hackeara, hizo un reset mental en mi cabeza e hizo que cuestionara si la forma en cómo estamos haciendo las cosas como industria está mal. Esta historia me inspira mucho, es tiempo de inyectar nuestra creatividad fuera de publicidad, hacer las preguntas correctas a gente especializada y ver la manera de cómo darle la vuelta. Dejemos de pensar en anuncios, pensemos en nuevas ideas de negocio.

El internet ha revolucionado las posibilidades de lo que implica la industria publicitaria y sus distintas plataformas. Antes, ser creativo publicitario era más sencillo. Nuestro querido Don Draper de Mad Men la tenía más fácil de alguna u otra manera. No todas las empresas se podían anunciar, había menos canales de comunicación, menos competencia entre marcas, etc. En un pitch mostraban un concepto creativo, guión de radio, bajada a TV con viñetas, ejecuciones en print y listo, tenían campaña. ¡Ja!, hoy hasta llegamos con renders de la arquitectura de un restaurante para vender un logo, paremos de mamar hasta dónde llega un pitch, pero bueno, esa es otra historia.

Hoy en día tenemos muchísimas opciones de hacer publicidad, el internet llegó para cambiar todo el modelo de negocio de la industria publicitaria. Cada red social e influencer busca retener la atención de la gente a través de contenidos relevantes para sus audiencias, son los nuevos canales de TV. Inclusive las apps son generadores de contenidos para empresas como Uber, Spotify, Rappi. Marcas haciendo joint ventures con otras marcas para crear contenido. Todo esto hace que el split de inversión en medios se reduzca en decenas de opciones para pautar. Y todavía hay marcas que piensan que hacer publicidad en internet es barato, ¡ajá!.

Así, como la industria de la publicidad cada día crece más, las pautas en digital también se disparan. Los gurús del marketing se reproducen como células, replicando las “técnicas infalibles de cómo comprar ads y aparecer en Google” y duplicando maneras de cómo hackear la compra de medios digitales para tener un mejor perfomance. Lo curioso es que se copian entre ellos, leyeron el mismo libro o se lo copiaron a su influencer favorito de TikTok. No lo voy a negar, en TikTok he aprendido de herramientas nuevas que nos ayudan a mejorar el perfomance de la agencia, como lo hizo también el tema de GameStop. Der ahí me enteré.

Inicié la agencia desde cero, vendiendo páginas web, Google Ads, Facebook Ads. Me sentía frustrado porque no hacía campañas chingonas, más que campañas de perfomance. Con el tiempo fui llevando la agencia a ejecutar el tipo de campañas e ideas que nos definen y que me hacen feliz, vamos por un gran camino. Hoy me encuentro en un plan maestro entre dropshipping, Amazon y una idea que no sabría si su categoría existe en Cannes. Estoy casi por llegar a más de un año de trabajar desde casa y he visto el negocio de las ideas desde otra perspectiva.

Me doy cuenta de que hay que inyectar ideas inspiradas desde DATA y cuando hablo de DATA no me refiero a Big Data, que se procesó por DATA LAKE de Oracle, y que un científico de datos lo depuró en un algoritmo para que toda una unidad de inteligencia dedujera una interpretación. No me refiero al bullshit que hay entre agencias sobre “datadriven creativity”. Hablo de esa data que nace de la observación y la curiosidad apoyado con herramientas de listening, SEO, datatools de paga y gratuitas.

Hoy, los creativos publicitarios tenemos la revancha de ser relevantes en el mundo de los negocios. Apostemos por ser más estratégicos, sin olvidar nuestro ADN, que son las ideas, ofreciendo soluciones de negocio con un profundo análisis de datos, sin presentimientos. Hoy la fuente de inspiración, técnica, está en internet, solo necesitas wifi y ganas. Esas ganas, esa búsqueda constante de bajar una metodología del DATA Planning al carrito de compras, del cómo entender los fierros de digital e inyectar una idea, una estrategia, cómo cerrar el proyecto generando relevancia, construcción de marca, PR y que todo esto lleve a una compra.

Todos los briefs que me llegan, su objetivo es: ventas, leads y quieren el costo por adquisición de venta/lead del costo total de todo, hasta del overhead operativo de la cuenta. Hoy todos los clientes están perrísimos, todo quieren medir y vender, y está bien, es el objetivo, el problema es que creen que todo lo que consumen es como pasa en digital, y aquí estamos, siempre en este círculo virtuoso de cómo mejorar el perfomance. Yo creo que el perfomance se mejora con una buena implementación (obvio) e inyectando una idea.

Y así, nos podemos pasar tiempo y tiempo pensando cómo le ganamos al algoritmo de las plataformas. Muchas de estas ideas evolucionan como nuevos modelos de negocios.

La revancha está en la evolución de los creativos a convertirse en consultores, con una visión de qué hacer con la data que tenemos para transformarla en verdaderas oportunidades de negocio, sumada a nuestra experiencia de cómo contar historias. Por algo las consultoras como Accenture han adquirido agencias como Droga 5. Quieren estar en el negocio de las ideas, y con sus herramientas buscan cómo interpretar la data con la visión de los creativos. ¿Por qué no voltear la formula con creativos convirtiéndonos en consultores? Todo esto está super chingón, venga, ideas de negocio para nuestros clientes. Inyectando energía por ver ideas convertidas en realidad… ya que la mayoría de las veces se quedan en un Key Note.

Así como podemos idear soluciones e innovar para el beneficio de nuestros clientes desde un frente publicitario, se puede ampliar el espectro hacia un entendimiento aun más profundo. Se puede emprender ideas revolucionarias y se puede apostar por superar a Goliath, como lo hicieron en Wall Street.

Hoy los creativos publicitarios tenemos la revancha de saber sintetizar y conectar una referencia con otra, bajarla y saberla vender. Esas grandes habilidades que tenemos los creativos de negocios (publicitarios, ¿qué?) llevémoslo hoy con nuestros clientes, interesándonos más en su industria, en su negocio, qué hay y cómo esto se puede transformar para ser diferentes y relevantes. Hachemos con una idea sus fierros y si esto no está con tus clientes, empréndelo. Hoy todo se puede cambiar para bien, democraticemos las ideas, colaboremos entre nosotros, juntémonos, hagamos que las cosas pasen, hoy con wifi y con ganas de reinventarse todo es realizable. Estamos a una idea de romperla, pensemos chingón. 

Un ejemplo de una buena idea de negocio que eleva el ticket de compra generando lealtad a la marca es: Bosque Alma. Una idea que nació con datos que nos encontramos en la INEGI con un cruce de tendencias entre petlovers y ambientalistas… y creamos esto.

 

Por Vieri Figallo

DT de @AgenciaFigallo | Miembro de la mesa directiva del @circulomexico | Las ideas son más grandes que la publicidad.