Publicidad y Análisis del Discurso. Se pueden utilizar muchos eufemismos para denominar lo que ha sido un mal año; o se lo puede llamar por su nombre, sin vueltas.

 En su pieza “Qué año de M…” Assist Card ofrece el servicio de asistencia para el viajero; este año algo tan cotidiano como viajar se transformó en un objeto de deseo, de realización incierta. Con una metáfora sublime la marca sustituye todo lo que ha representado este año a nivel sanitario, económico, educativo, etc.;  mediante la alusión a la M… En el mensaje se recurre a la figura de la aliteración, se repite la percepción general a lo largo de toda la pieza “un año de M…”, los distintos personajes aparecen en las situaciones laborales, domésticas, escolares, de toda la vida que se trasladó a un solo ámbito: el doméstico. En el confinamiento –en cada una de las fases atravesadas- el malestar se sintetiza en la frase reiterada. En la voz en off se escucha: “No dejes que este 2020 termine como un año de M… Convertilo en un año de muchas millas. Mágico y de momentos memorables. Volvamos a viajar tranquilos. Con Assist Card”. Se representa lo que implica una cuarentena por una pandemia: confinamiento, encierro, incertidumbre, inestabilidad económica y laboral, etc. En contraposición a lo que representa un viaje: libertad, aventura, distensión, encuentros, etc. En el uso de la mayúscula M para nombrar posibles destinos que comienzan con la misma letra, se logra la transformación de una variable negativa en una oportunidad. La marca se asocia a este último escenario en el rol en el que es experta, la asistencia al viajero.

Viajar es siempre un placer, especialmente ahora para empezar un buen año.