En el 2020 el Circulo de Creativos Argentinos cumplió 40 años. Este es un fragmento de la publicación de Instagram con la que celebraron el aniversario:

Dicen que decir que sos creativo suena pedante. Pero eso es porque nadie sabe bien que “creativo” no es solo un adjetivo positivo. Ser creativo acarrea lidiar con una cabeza que no para. Sentir que sos un impostor y al otro día que sos un genio. Ser creativo provoca que la gente espere mucho de vos, y que nadie entienda bien que hacés.

Por eso nos juntamos tanto con otros creativos. Por eso nos damos premios. Para recibir una palmada en la espalda después de tantas en la cara. Por eso buscamos mentores que nos abran camino en una carrera tan irregular. Y por todo eso nace el Círculo de Creativos, para contenernos a todos en el sentido mas amplio de la palabra. Para hermanarnos y para darle valor a lo que hacemos.

Nos necesitamos. Hoy, probablemente más que nunca, necesitamos que exista un Círculo Creativo. Sí para acompañarnos, sí para reconocernos, sí para fortalecernos… pero también para representarnos y guiarnos en un oficio lleno de altibajos, dentro un contexto… sí, atípico.

Ser presidente, de cualquier cosa, no es una tarea sencilla… y ser presidente de un grupo de creativos debe ser aún más complicado. Cualquier director creativo que lleve algunos años en esto debe haberse enfrentado a caprichos, berrinches y altibajos de mil y un tipos. Mientras debe lidiar con los propios. No es que esté bien o mal, simplemente así somos. Mucho más, porque a muy pocos nos enseñan a dirigir gente. Pasamos de puestos en los que, en el mejor de los casos, teníamos un ambiente y herramientas propicias para crear, resultamos ser buenos en eso, y de pronto, el paso lógico fue dirigir a otros que también creaban… pero ser un buen creativo no implica ser un buen director creativo. Y esa es solo una mínima punta de un iceberg muuuuuuuy profundo; de una industria llena de parches, y eso sí, muy buenas intenciones, esfuerzos y compromiso.

Pero la intención no es lo que cuenta. No es lo que debería contar. Seguimos siendo un país cargado de ganas de sobresalir, pero que por una u otra razón siempre se queda a medias. Somos un país con pocos resultados tangibles. Sí, extremadamente ocurrente, pero creativamente mediocre.

Un país sumido en una inminente crisis económica, con marcas con presupuestos bajos -o incluso congelados- para marketing y comunicación; con una posible ley en la que los empresarios deberían utilizar cierta parte de su capital para pagar luz e internet de sus colaboradores -como si no estuvieran sufriendo ya para pagar la nómina cada mes-; con gente  sin prestaciones, trabajando horas extras -que por ley deberían pagarse al doble- y sin recibir -si quiera- pizza como recompensa; con un montón de gente que cada día se acerca más a su límite de salud mental, de cansancio, de ganas… y por ende de creatividad.

Es muy valiente y digno de reconocerse que haya tantas personas que estén dispuestos a ser presidentes de esta gente, en este país, con este contexto. No dudamos que la intención de querer mejorar nuestra industria sea genuina, pero sí de la capacidad, para si quiera comprender, que implica -o debería implicar- ser presidente del Círculo Creativo de México.

  1. Es obvio que el CCMX debe estar basado en la creatividad, but really, is it all about creativity? ¿qué significa esto para un país que por cansancio, preocupaciones por los bajos sueldos o inclusive sin trabajo, no puede enfocarse en crear, sino en sobrevivir?
  2. Es necesario crecer el Círculo, ¿esto se hará a través de lo que ya se viene haciendo, sin siquiera tocar problemáticas más profundas como las injusticias que envuelven los pitches, las pobres condiciones laborales y otro tipo de problemáticas que todos conocemos, y que al no hablarlas no nos permiten realmente crecer?
  3. ¿Es necesario hacer presentaciones con contexto, sus pilares, y párrafos con buenas intenciones pero pocas propuestas? ¿Vamos a elevar el círculo a punta de palabras bonitas?
  4. ¿Vamos a salir de este contexto atípico con un Círculo con las propuestas típicas, y sin siquiera mencionar la palabra ‘diversidad’?

No estamos diciendo que lo que proponen no es necesario -porque lo es-, estamos cuestionando si eso suficiente, si es lo mejor que tantas mentes creativas unidas lograron encontrar como propuesta para mejorar nuestro gremio. Si basta con que 3 de 4 plantillas tengan propuestas relacionadas a la diversidad e inclusión, pero que aún así solo 1 tenga una mujer al frente?

Si es así, si ustedes que tienen mayor experiencia, que día a día están inmersos en esto y por ende pueden tener un mayor panorama y conocimiento, creen que esto es lo que necesitamos y lo mejor que pueden dar, les agradecemos su disposición y deseamos que la mesa directiva que gane logre cumplir todo lo que se ha propuesto, y hacer de México una mejor industria.

Si no, si creen que hay algo que pudieran cambiar, quitar o agregar, nunca es tarde.