¿Cuál es la emoción base que nos permite avanzar o nos hace retroceder todos los días de nuestras vidas? Piensa unos segundos y coincidiras conmigo que es el miedo y de eso te comentaré el día de hoy.

El miedo es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, pero también nos ha ayudado a sobrevivir y a defendernos de todo aquello que consideramos una amenaza. Huir, atacar, ocultarnos son algunas de las herramientas de defensa que activamos cuando tenemos miedo.

Sin embargo, con el tiempo el mundo se vuelve más complejo y sentimos otro tipo de amenazas, que no son letales ni directas, pero que igualmente nos causan miedo. El objetivo es superarlo, ya que este tipo de miedo provoca que nuestras facultades intelectuales se bloqueen y que no seamos capaces de avanzar. La gran mayoría de veces se trata de inseguridad de lo desconocido y de falta de confianza en nosotros mismos y en nuestras capacidades.

¿El miedo te detiene?

El miedo, como el dolor, es una emoción adaptativa que existe porque es útil para la supervivencia, nos ayuda anticiparnos, defendernos de los peligros externos. Tienes que empezar a entender tus miedos, sin miedo no puedes vivir, sin miedo te mueres, es un protector para sobrevivir, pero sobrevivir no es lo que quieres. Cada vez que sientas miedo dí “soy miedo” para que te des cuenta que toda tu vida es eso, para que lo hagas grande y le des la importancia que se merece y entiendas que te molesta.

Atraviesalo y cuando sientas miedo y digas soy miedo ahora menciona soy deseo, cada vez que posees tienes miedo a perder, cada vez que desees tienes miedo a no alcanzar

El aquí y ahora es lo que te saca del miedo, la renuncia a ser, a tener, al control, a tus expectativas, a lo que la sociedad espera de ti, a todo lo que ya tengo porque si no lo tengo ya sé quién soy. La renuncia es lo que te salva del miedo; no se a que tengo más miedo a la vida que tengo o no alcanzar lo que sueño.

La vida que quieres está después del miedo, la vida que te tocó esta antes, deja de quejarte y mejor ve por la que quieres. Existen dos tipos de miedo: miedo al fracaso, sustentado en la necesidad de controlar el entorno, y el miedo al rechazo, por la necesidad de ser querido.

Ambos miedos nacen de dos miedos aún más básicos y profundos que son: el miedo a ser como soy, a manifestar lo que realmente deseo, siento, necesito, y el miedo a la libertad, que justifica que busquemos el respaldo de los grupos sociales como una forma de amortiguar la soledad, aunque esto restringe nuestra libertad individual, es decir, muchas veces cedemos nuestras necesidades personales anteponiendo las de otras personas por miedo a la soledad y la necesidad de ser querido.

Pasos para superar tus miedos

Las emociones fluyen automática e inconscientemente, están conectadas con una determinada situación que vivimos. Nuestros pensamientos, sin embargo, son los que se encargan que el miedo permanezca y condicione nuestras decisiones, respuestas y acciones.

Si una persona está en una entrevista de trabajo y sabe que si no lo seleccionan, sus padres le dirán: “Eres un incapaz, no sirves para nada”, dichos pensamientos agudizarán el miedo al proceso de selección. Su reacción interior a la amenaza no será sólo la entrevista, sino también al castigo, y la creencia en su incapacidad, por tanto, hará aumentar su miedo y lo limitará, generando un bloqueo que le impedirá ser ella misma.

Sigue estos pasos vencer el miedo:

  1. Aumenta tu nivel de conciencia

Sé consciente de ti mismo, de tus necesidades y de los valores que te llevarán a conseguir tu objetivo. Tomar conciencia de que vivimos y actuamos movidos por el miedo, comprender cuáles son las bases que lo causa y el para qué existe, es el primer paso.

Darnos cuenta de nuestras fortalezas y debilidades: de nuestras necesidades y deseos, como punto de partida para entender por qué actuamos como lo hacemos ante las cosas que nos ocurren, es básico para crecer y transformar el miedo.

  1. Analiza tus pensamientos:

Los miedos son pensamientos e ideas que tenemos en la cabeza muchas veces mucha gente tiene pensamientos negativos si cambio de trabajo seguro me va ir mal, son ideas no son realidades no puedes saber lo que va a suceder.

Cambia la percepción de la vida, imagínate lo que te va a pasar en el aspecto positivo como si me cambio de trabajo voy a ganar más dinero y voy a tener más éxito. Cuando empieces a cambiar tus pensamientos tus miedos se van a ir eliminando poco a poco.

  1. Concéntrate en los sentimientos

Implica que la persona localice las sensaciones físicas del miedo, que es energía estancada, para que pueda volver a fluir. A veces, la liberación es el llanto o la risa.

Haz este ejercicio: Cierra los ojos concentre en algo que te haya causado miedo, dolor, frustración, imagínatelo en este momento, luego piensa en una sensación positiva, en un momento lindo de tu vida. Tienes las dos imágenes, momento negativo y positivo, que estás viendo y que siente tu cuerpo. Sigue con los ojos cerrados y juega con los dos escenarios intercambiando estados por 15 segundos. Luego deja el lado negativo y solo piensa en esa acción positiva que te genera en tu cuerpo sensaciones bonitas. Poco a poco estás educando a tu cerebro en tus acciones positivas, concéntrate en los sentimientos, en lo bonito que se siente lograr el éxito y los miedos se irán disminuyendo.

  1. Actúa:

La acción es desapegarse, soltar de forma consciente y responsable las creencias, costumbres y pensamientos, que sirvieron en el pasado, pero que ya no nos sirven y nos impiden crecer.

En el proceso se llega a la decisión de sustituir la dependencia por el coraje para enfrentar a lo temido y actuar de forma consciente, hasta construir una nueva posibilidad, libre de miedo.

Es un paso muy sencillo, pero que cuesta mucho realizar. No obstante, es la mejor forma de plantarle cara al miedo y vencerlo. Actúa, aunque sea haciendo pequeñas acciones. Esto te ayudará a que estés motivado y a que veas cómo progresas. Verás que eres capaz de superar muchos obstáculos de una manera fácil.