• Reclaman derechos que en otros sectores se consideran básicos.
  • Proponen una idea que suma cientos de seguidores en pocos días.

Durante la pasada semana, se dio a conocer la iniciativa Basic Label, que se define como “el sello de calidad para agencias de publicidad que cuidan de sus becarios”. Y nace como respuesta a la tradicional situación de los becarios de publicidad, cuya actividad frecuentemente no solo no es retribuida, sino que su posible continuidad en las agencias suele estar sumida en la incertidumbre, siendo notoria su casi absoluta carencia de derechos.

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A través del claim “queremos lo básico”, desde Basic Label se hacen dos peticiones:

– La primera, que a cada becario se le pague al mes, como mínimo, el precio medio del alquiler de una habitación en la comunidad autónoma en la que se encuentre su agencia.

– Y la segunda, que al becario se le avise quince días antes de la finalización de su convenio de cuál es su futuro en la agencia, esto es, si se le ofrecerá un contrato o no.

Lo que reivindicamos puede parecer poco, pero, cuando intentaba establecer nuestras peticiones, me di cuenta de que las agencias que peor tratan a los becarios -los tienen trabajando más de 40 horas semanales durante 6 meses y a cambio de 0 euros- como mucho accederían a dar lo básico, por eso, lo mínimo que pedimos es esto, explica la creativa anónima que está detrás de la idea.

Persiguiendo esa meta, Basic Label se centra en conseguir la difusión necesaria para que agencias e instituciones reaccionen, por ello las publicaciones que se pueden ver en su website y redes sociales transmiten determinación y valentía. Entre ellas, está la gráfica que mejor acogida ha tenido y en la que se puede leer: “La publicidad se está perdiendo grandes profesionales que no se pueden permitir vivir de palmadas en la espalda”.

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Sé que es difícil que una empresa se una al proyecto desconociendo quién está detrás, pero creo que puede ocurrir y estoy a la espera de que contacten para dialogar y finalmente decidan respaldar el sello, dice la publicitaria; y añade: Yo soy consciente de que llegará el momento de dar la cara, pero ahora mismo prefiero estar entre los seguidores, compartiendo y participando en la difusión; porque Basic Label no soy yo, es el colectivo que estamos construyendo entre todos.

En 2017 ya se implementó una iniciativa para reivindicar el papel de los becarios en las agencias, sin embargo, es muy poco lo que ha cambiado desde entonces. Por eso, la duda que asalta ahora a quienes apoyan Basic Label es si alguien se unirá o si la precariedad seguirá oprimiendo a los más débiles del sector mientras las cúpulas se mantienen intactas.

Por su parte, la creadora del proyecto se muestra positiva ante el futuro:

Sinceramente, creo que Basic Label ha llegado para quedarse, porque está recibiendo mucho apoyo por parte de publicitarios jóvenes pero también de profesionales con más experiencia que son conscientes del problema y quieren que la iniciativa crezca, concluye con esperanza.

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