Siguiendo con la línea “hablemos solo de las cosas que nos gustan”, consejo saludable para esta época ominosa, el tema de la nota de hoy es la película que muchos (y me incluyo) consideran como la película más terrorífica de la historia. Me refiero, desde luego, a “El Exorcista”, de 1973, dirigida por William Friedkin y basada en la novela de William Peter Blatty.

Resulta difícil imaginarse en la actualidad el revuelo que provocó el estreno del filme, revuelo que fue más bien un fenómeno cultural. Hubo noticias periodísticas acerca de desmayos en los cines, dolores de cabeza, ataques de pánico, vómitos, y hasta rumores sobre una maldición que rodeaba a la película. (Las noticias y los rumores, hay que decirlo, fueron en gran parte una campaña del equipo de marketing del estudio.) El filme fue un éxito, claro, y encima obtuvo 10 nominaciones al Oscar y se llevó dos estatuillas, algo inusitado para una película de terror.

Parte de la leyenda de “El Exorcista” se debe a que, además, tuvo un trailer que fue prohibido: la Warner Brothers se negó a difundirlo porque, sostuvieron, era “demasiado terrorífico”. Si esto también fue una maniobra de marketing es algo que aún se debate, pero lo cierto es que el trailer prohibido (que hoy, lógicamente, está en YouTube para que todos lo vean) es tremendo. Consiste en imágenes, que se funden unas con otras, de la cara de Linda Blair, que hacía el personaje de Regan, y el demonio Pazuzu, que la había poseído. Se dijo que el trailer solo había causado que algunos espectadores vomitaran.

Tengamos en cuenta que el género del terror en los años 70 era muy diferente del actual, sobre todo del espantoso subgénero denominado “torture porn”, representado por sagas como “Saw” y “Hostel”. En aquel entonces los filmes de terror iban más por el lado de “Psicosis” o “El Bebé de Rosemary”, por ejemplo, filmes mucho más moderados y de tensión creciente, sin sobresaltos ni violentos movimientos de cámara. En ese contexto, suena lógico que este trailer haya generado lo que generó.

Friedkin aseguró que fue el mejor trailer que se hizo para “El Exorcista”, y que fue creado por el editor de la película, Bud Smith, con música del argentino Lalo Schifrin, que compuso la banda completa para el filme, y que nunca se usó. (Según otro rumor, Friedkin tiró la música de Schifrin por la ventana. 

Literalmente. Convengamos en que esa banda suena demasiado similar a la de “Psicosis”.) El músico afirmó luego que esa fue una de las experiencias más desagradables de su carrera, y que el trailer era extraordinario pero que la mezcla de su música y las imágenes asustaron al público. Vale la pena ver hoy ese trailer, y también ver la película, sobre todo la edición expandida más reciente, que incluye una escena cortada en la original porque a Friedkin no lo convencían los efectos especiales: es la escena en la que Regan baja la escalera gateando al revés como una araña. 

Ya mencioné al demonio Pazuzu, y cierro con un diálogo memorable del filme: el sacerdote más joven (Jason Miller) le dice al más viejo (el recientemente fallecido Max von Sydow) que ha logrado identificar a por lo menos tres demonios que están en el cuerpo de Regan; el viejo lo interrumpe y le dice “There is only one” (“Solo hay uno”). Me sigue poniendo la piel de gallina.

(Fuente: One Perfect Shot)