Escuchamos con frecuencia de boca de expertos en marketing que el “contenido es el rey” para obtener una sólida narrativa en la estrategia de marca. Lo cierto es que a menos que contemos con los recursos para tener un equipo que se encargue de crear contenido alineado con los mensajes de la marca, la mayoría de las empresas – especialmente los emprendedores o start-ups – no lo tienen.

Es entonces cuando los influencers se convierten en convenientes aliados para llegar al público objetivo a través de un contenido atractivo y en línea con los mensajes de la marca.

El contenido generado tanto por usuarios (conocido como UGC por sus siglas en inglés) como por influencers es percibido por el público como más autentico que el que proviene de los canales de una marca. De hecho, en el primer caso, 93% de los consumidores considera que el contenido generado por el usuario es un recurso útil al tomar decisiones de compra.

Aun cuando el contenido generado por influencers es pagado frente al de los usuarios que es gratuito para la marca, la ventaja de trabajar con los primeros es que ese contenido – que en general suele ser de mejor calidad -, puede ser incluso más poderoso debido a la relación de confianza que los influencers han creado con sus audiencias.

Debemos tener en cuenta que a veces las opiniones o los testimonios generados por los usuarios pueden no estar totalmente alineados con los consumidores que los leen y sus intereses, mientras los influencers comparten el contenido que generan con personas que ya los siguen y confían en ellos.

Al colaborar con influencers, la marca tiene la oportunidad de construir una máquina de generar un contenido que aumenta la visibilidad entre su público objetivo.

El secreto para llevar una estrategia de contenido basada en marketing con influencers de buena a excelente es la reutilización de contenido. En lugar de pagar a los influencers por el contenido y usarlo una vez en su cuenta, la marca puede seleccionar qué contenido generado de esa colaboración pagada será reutilizado de múltiples maneras en diferentes canales sociales de la marca.

Como ejemplo, si una marca acuerda una colaboración con un influencer cuyo nicho clave está Instagram, puede usar su contenido para más de una serie de posts y stories en los canales sociales de la marca y adaptarlo a sus necesidades, así agrega un contenido fresco y novedoso.

Es cierto que vivimos en un mundo sobrecargado de contenido. Si miramos las estadísticas, encontramos que solo en un minuto de Internet, se ven 4.5 millones de videos de YouTube, 87,500 personas envían tweets, 1 millón de personas inician una sesión en Facebook y 347,222 mensajes se envían a través de Instagram. Todo eso además de los 3,8 millones de búsquedas solo en Google.

Intentar ser escuchado por encima del ruido en línea no es fácil (el 65 por ciento de las personas ignora u omite los anuncios en las redes sociales tan pronto como se les permite hacerlo). Por eso el reto es crear un contenido que no solo atrape la atención, sino que genere una reacción, y para ello qué mejor que colaborar con un influencer. Después de todo, ellos han invertido tiempo y esfuerzo en cultivar estas relaciones y pueden ser el mejor altavoz para tu marca, solo confía en ellos.