Cada uno de nosotros sabe qué es lo que más quiere que haya en su oficina. Un bar, un baño privado, un metegol, un salario mucho mayor, etc. Sin embargo, una reciente encuesta arrojó una respuesta muy diferente a esta pregunta. La respuesta, al menos para mí, resulta curiosa.

¿Qué es lo que más quieren los empleados de una oficina? Simple: tener la posibilidad de mirar hacia afuera del edificio. Así lo sostiene la firma CBRE, dedicada a inversiones inmobiliarias (es probable que una encuesta similar en agencias de publicidad dé un resultado distinto, pero uno nunca sabe). Sucede que muchas oficinas no tienen acceso a vistas al exterior ni a la luz natural; y la gente, parece, es “biófila”, es decir, busca conectarse con la naturaleza de manera inherente: para sobrevivir, necesita ver el mundo más allá de escritorios y monitores.

CBRE analizó una encuesta realizada a 1.600 profesionales norteamericanos, en la que se les preguntó cuáles son las facilidades de su oficina que los ayudan a querer más su trabajo. El 53% respondió que prefieren la luz natural y las vistas, muy por encima de otras cosas como gimnasios y salas de juego. Luego de la luz natural, lo que más quieren es café y comida (44%), junto con una buena cocina (37%). De forma bastante lógica, esa luz natural que quieren es el tema con el que están más insatisfechos en sus lugares de trabajo.

En definitiva, si las empresas quieren atraer y mantener talento, más vale que se olviden de los metegoles y se focalicen en diseñar mejor sus plantas para que todos tengan acceso a luz natural. En muchas oficinas, se reservan los despachos privados para colocarlos junto a una ventana: conviene un rediseño para que a nadie se le niegue una vista al exterior. Siempre es bueno recordar que hay vida ahí afuera.

(Fuente: Fast Company)