Imaginemos que este 2018 te despiden de esa agencia que odias, o al contrario, de ese lugar que piensas es el mejor del mundo. ¿Qué harías? Sé que es terrible hablar de estos temas, pero alguien lo tiene que hacer… Y no, mi objetivo no es ser fatalista, sino ayudarte a preparar un Plan B por si esta posibilidad llegara a suceder.

Nunca dejes de freelancear 

Como publicista, seguramente sabes que freelancear tiene sus dificultades, sobre todo en temas de pago, sin embargo, este recurso siempre es ideal para mantener un ingreso extra que nos ayude a salir de apuros, y ante un posible despido, tener uno o dos proyectos bajo la manga serían un excelente recurso para enfrentar esta situación. Además, el freelanceo también es una manera de mantenerte activo y de llenar huecos de tiempo entre uno y otro empleo presencial en tu CV.

Ahorra una décima parte de tus ingresos

Una vez que tengas un ingreso extra, asegúrate de ahorrar una décima parte de todos tus ingresos, ¡como mínimo! No recuerdo dónde escuché este consejo, pero personalmente me ha sido de mucha ayuda para generar un pequeño fondo que me ayude a enfrentar cualquier inconveniente. Como consejo, puedes usar una parte de este ahorro al final de año para comprarte un autoregalo, claro, en caso de que no lo hayas usado para solventar algún problema.

Emprende un proyecto personal

Al respecto, hay dos consejos que son fundamentales: Haz algo que te apasione y asegúrate que genere dinero. Además, empápate de todo lo referente al emprendimiento, a mí me ha ayudado mucho seguir a Fric Martínez, por ejemplo, un vocero de este estilo de vida que en algún momento fue un publicista que, como muchos de nosotros, pasó años trabajando en agencias de publicidad, disfrutando los viernes de chilaquiles y quejándose de los clientes, hasta que decidió darle un cambio radical a su vida y seguir su propio camino.

Si te pasa, créeme, es una oportunidad que te dio la vida

Escribí este artículo porque hace dos años me hubiera gustado leer algo parecido, ya que cuando me despidieron sin explicación alguna, sentí que había sido un castigo de la vida, culpé a todos, me deprimí, tuve una serie de problemas que quizá no hubieran sucedido si hubiera estado más preparado económica y mentalmente, ya que ahora que lo veo en retrospectiva, definitivamente fue lo mejor que me pudo pasar, ahora yo soy el dueño de mi vida, sé hacia dónde y con quién quiero ir, por eso quiero decirte que en efecto, este 2018 te podrían despedir, pero posiblemente sea lo mejor que te podría suceder.