No. No son ganas de no querer trabajar.

La gente no necesita comerciales ahora, no quiere ver promociones ni descuentos; necesitan ayuda, comida, manos y esperanza.

Somos un país capaz de montones de cosas maravillosas, pues ante la adversidad surge la necesidad de ayudar, de luchar por algo más allá de nosotros, más allá de lo que tenemos y cómo nos ganamos la vida.

Me parece muy poco humano que, mientras la mayoría de los mexicanos intentan sobrellevar la actual situación de la ciudad y distintos estados, clientes y jefes se encuentren más preocupados por campañas, contenido y nuevos lanzamientos, que por hacer algo por la multitud en problemas, los damnificados y todos aquellos que sirven como voluntarios, con la simple convicción y deseo de ayudar.

Marcas, por favor no aprovechen la situación para conseguir visitas, likes o tráfico a sus sitios; no se cuelguen del sismo para que les den share. Ustedes que cuentan con recursos, destinen un poco a las brigadas de rescate, a las familias que se han quedado sin hogar o a los hospitales, que se necesitan, y mucho.

Pero no llores México, no lo hagas.

No llores porque a pesar de que quizá para parte de la industria y algunas empresas lo que te sucedió no merece más, tu gente, la que te quiere, está ahí. Aquellos guerreros incansables, esos que se sobrepusieron y enfrentaron su miedo para ayudarte, para ponerte de pie una vez más. Aquellos que sin importar nada, se levantan hoy con un solo propósito en la cabeza, y es el de verte fuerte, levantándote una vez más.

AUTOR

Ale Ramírez

Como no sé dibujar mejor escribo. Me gustan las historias cortas y las palabras elegantes. Si tienes algo que decirme, así me encuentras: @aleramirezzzz