Durante toda nuestra vida hemos sido programados para afirmar que trabajar horas extras en la misma tarea es sinónimo de ser un estudiante excepcional o un profesional comprometido con el proyecto. Esta falacia viene de algún oscuro lugar donde se cree fielmente que las personas que trabajan más y le dedican más tiempo a sus labores profesionales son por añadidura las más capacitadas y mejores en labor.

Este tipo de comportamiento esperado por los jefes y provisto por la mayoría de los empleados es llamado “ilusión laboral”. En esta singular conducta los creativos son capaces de terminar su trabajo en un tiempo corto con una calidad de buena a excelente. Sin embargo los líderes -aunque lo desean – no esperan que se entregue el proyecto demasiado rápido, ya que si es así, se sienten timados por sus subalternos, pues consideran que no se dedicó el tiempo que “merecían”,  por lo cual, la pieza que se entrega es de baja calaña.

Al ser de este modo, los creativos están supeditados a llevar al límite sus tiempos de entrega, ya sea por la comodidad de no hacer nada hasta el último día o porque entraron ya, a la sinergia de la vida “Godínez” – para mí, la forma chusca de llamar a la mediocridad –.

En palabras de Oliver Buckerman (2015) para 99U afirma que en la “trampa del esfuerzo” es fácil sentir que un día gastando 10 horas frente al computador revisando mails – o Facebook, o Instagram, o un mar de memes- y atendiendo llamadas, es mucho más valioso e importante para la agencia o el cliente, que invertir 2 horas de concentración total para tener resultados tangibles y tardes libres.

Simplemente no existe un escritor, desarrollador web o diseñador que pueda negar el hecho de que es mejor, tanto económica como físicamente concentrarse 3 horas para sacar trabajos, que gastar todo el día laboral haciendo nada. Pues está comprobado, que el trabajo significativo no conduce siempre al agotamiento físico.  Aquellos que gozan de gastar su tiempo haciendo actividades recreativas con  amigos, familia y/o pareja aportan más a la productividad de las agencias que aquellos que permanecen cansados y sin ánimos toda la semana.

Por lo cual, podemos decir que si juzgas el resultado por el nivel de agotamiento estarás eternamente engañado. Trabajar horas extras y quedarte hasta tarde “dándole” solo te llevará al hartazgo y la fatiga eterna.

Referencias

Buckerman, O. (2015). 99U. Recuperado el 2017, de http://99u.com/articles/51908/nobody-cares-how-hard-you-work#comments

AUTOR

Tita Cabrera

Creativa, divertida y apasionada son las palabras que me definen como persona y profesional. Soy ingeniera aunque nadie me lo crea –muchas veces yo tampoco-.
Fiel amante de la creatividad multicultural, el café tibio, los perros y los viajes low cost. Quiero romper al mundo y que él me rompa a mí.
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