Publicidad y Análisis del Discurso

El humor publicitario para ser eficaz debe cumplir con una condición fundamental: transgredir un ritual. Sin rito social no existe humor. Se considera “rito social” a todo comportamiento, producido o esperado, que se ajusta  a pautas de manifestación pre-establecidas. Son las alteraciones a esos ritos: caminar, bajar una escalera, tomar un café, etc.; donde se manifiesta el humor. “El humor consiste en un proceso de comunicación que vincula un ritual social, del que muestra una transgresión, con un ritual orgánico: la risa”. (Magariños de Morentín, J.A., 1984)

Esto es lo que provoca el comercial de T-Mobile “#Punished with Kristen Schaal”, la risa. A partir de la parodia de una reconocida película basada en la novela erótica “Cincuenta sombras de Grey”, el comercial imita una escena donde la protagonista exagera, ridiculiza, el rol de la inocente sumisa. La parodia es una imitación burlesca, en la que un texto deriva de otro por transformación o por imitación. En este caso, se trataría de una imitación donde se identifica la llamada “estrategia de subversión”, se imita para descalificar o ridiculizar al texto fuente, la película. La protagonista del comercial es la comediante Kristen Schaal, conocida entre otros roles, por su papel de “Mabel Pines” de la serie Gravity Falls. La escenografía del comercial reproduce una de las posibles locaciones de la película, y se parodia el aclamado erotismo de la novela. El controversial seductor anticipa: “Esta noche tengo algo especial para ti… ”.  En la sustitución, se actualiza el absurdo: los teléfonos suspendidos de cadenas como elementos de placer y tortura; y el castigo –de la mano de Verizon– como consecuencia por sobrepasar el límite de consumo. El diálogo continúa con la protagonista que insiste: “Pero a mí me gusta descargar películas…”.  Dentro del rol, la comediante confiesa encontrar placer en una confusa y “dolorosa” factura de teléfono. Luego, el anunciante declara: “”Wireless pain is fine… if you’re into that sort of thing. But if you’re not, there’s always T-Mobile One”. En la alusión, se concede que si el “sufrimiento inalámbrico” es la preferencia del cliente, está todo bien… pero si no existe T-Mobile One. El argumento comercial: descarga ilimitada de datos, impuestos incluidos, sin padecimientos.

Una historia donde el sufrimiento es una elección del consumidor, y la parodia una estrategia efectiva.

https://youtu.be/b49dfTUFFZQ