Para las marcas que surgen nuevas en el mercado, donde vemos socios que tienen el ímpetus y las ganas de que sea un producto que se posicione y logre la preferencia de los consumidores, el tema del tiempo genera muchísima ansiedad, sobre todo cuando los directivos de las organizaciones desconocen a profundidad la dinámica de la publicidad y peor aun cuando creen que la inversión que están haciendo es considerado un gasto, en este punto la situación se torna mucho más difícil porque las expectativas en muchos casos son más altas de lo normal.

El lograr formar parte de la vida de los consumidores y tener un espacio en su mente al momento de pensar en comprar la categoría, es un trabajo arduo para los publicistas, además de ser un esfuerzo multifactorial, ya que dependen de cómo el cliente percibe el producto/servicio según el mensaje en la comunicación, si la promesa que se ofrece supera las expectativas al momento de hacer el uso del producto/servicio, estrategias sobre la competencia, construcción de reputación positiva que se genera en la memoria del consumidor, ya que las personas solo recuerda lo que los emociona, sea positivo o negativo, es por ello que el esfuerzo se debe orientar siempre a construir desde  la inspiración y motivación.

Construir marcas en estos tiempos conforma una dinámica totalmente cambiante, ya que las personas hoy en día se están conectando a través de lo digital, las redes sociales están tomando un protagonismo importante que aportan un factor clave en el posicionamiento, se deben probar fórmulas para que podamos ver los resultados, se debe tener la paciencia adecuada pero más allá de eso se debe trabajar muy duro y con gran eficiencia, ya que los esfuerzos deben apuntar siempre a tener los mejores resultados para hacer el camino seguro pero mucho más corto.

Para mí el tiempo es relativo, y siempre se debe observar cada caso de forma particular, ya que existen diferentes categorías, culturas, hábitos de consumos que pueden acelerar o no el lapso para lograr el objetivo planteado, lo que si no debemos olvidar es que la publicidad es un aliado insustituible para poder tener éxito. Y la clave es siempre tratar de entender al consumidor, tener la apertura y humildad para hacer los ajustes que sean necesarios para poder bien sea mantener el liderazgo o competir por los primeros lugares según sea el caso.