El arduo trabajo de un Community Manager, no es más que el reflejo de una necesidad actual de poder llevar un control estratégico en redes sociales. Para esta profesión, que evoluciona a una velocidad increíble, se tiene a un encargado que tiene como objetivo lograr personificar a la marca.

El tener la tarea de responder a las preguntas que los seguidores de las redes hacen, requiere de un gran carácter para soportar todo tipo de dudas; cuestionamientos que no son directamente hacia el CM o a quien está detrás de la pantalla, sino para la marca en concreto. Quiere decir que el CM se convierte en el representante de una marca o producto que se encargará de personificarlo a través de sus respuestas, publicaciones, tweets, pines, o todo lo que el cliente desee y tenga estratégicamente organizado publicar.

En algunos casos se cree que el CM es quien entrega reportes, genere las estadísticas y organiza las estrategias de las redes sociales que el cliente deba utilizar, pero en verdad éste es un trabajo directamente para un Social Media; el CM tiene como finalidad publicar lo que el Social Media le solicite y llevar al pie de la letra lo que se le plantee o se le indique organizar.

Di igual forma un CM debe tener en claro que al contestar o publicar algo en las redes de los clientes, deberá tener una ética profesional y un servicio al cliente especializado en web. Se tendrá que poner la camisola de la empresa y todo lo que pase en sus redes deberá de asimilarlo de la mejor forma y de una manera clara y especifica. Si el CM falla, no solo fallará él, sino también la marca o producto y entre ellos la agencia o el freelance que se dedique a tratar el tema.

El trabajo del CM implica una labor de 24/7. Estar pendiente de una red social no es nada fácil, más cuando sabemos que somos una marca, un producto, una empresa, etc. Y es que hablar de redes no solo implica Facebook, también existen otras opciones como Instagram, Twitter, LinkedIn, SnapChat, Pinterest, entre muchos más; por lo que un solo CM debe tener dedicación a cada una de ellas. 

En conclusión, el CM tiene una labor de mucha presión; que no es como lo pintan, es todo lo contrario. Además de realizar una labor delicada, también tiende a perder parte de su vida social, es por ello que solo me queda darles las gracias a los CMs por tener paciencia con los seguidores de una marca o producto en el mercado digital, pero sobre todo por aguantar esa presión de personificar marcas a través del contenido digital.

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