Las teorías de la relatividad del tiempo nos han enseñado que el tiempo puede pasar en diferentes velocidades según la actividad en la que el cuerpo se concentre en ciertos momentos. Sin embargo las presiones que enfrentamos aquellos que vivimos en el gremio del diseño y la publicidad hacen que el tiempo triplique su velocidad y nos veamos alcanzados del deadline en la mayoría de ocasiones.

A pesar de esta realidad y partiendo de mi experiencia en agencias de publicidad y como diseñador freelance he podido identificar dos factores que hacen que ambos escenarios difieran en su trayectoria temporal:

  1. En la agencia tu único deber (profesional) es dedicarte en tus labores, ya seas un redactor, un diseñador o formes parte del equipo de producción, no tienes todas las distracciones que podrías encontrar en tus aposentos, donde puedes descansar sin que nadie te moleste y puedes dejar todo para última hora sin problema alguno, pues tú mismo eres el contacto con el cliente y eres quien decide cómo marcha la relación.
  1. El horario a cumplir es un factor determinante, cuando tienes que cumplir con una jornada laboral de 8 horas tienes guardado en tu subconsciente que debes realizar tus labores de la mejor forma posible durante ese lapso de tiempo, pues no solo tienes que cumplir tiempos para el cliente, debes cumplirlos para la misma agencia, quien próximamente hará la revisión con el cliente, éste fenómeno hace que el tiempo se pase volando, pues sientes que el tiempo no es suficiente para realizar tus labores. Cuando estás de freelance tu diriges tu propio tiempo, sabes cuáles son las fechas límites y cómo responder a ellas.

Lo que me quedó claro al identificar estos factores es  que no hay una forma de trabajar que sea mejor a la otra (En cuanto a tiempo se trata), mi consejo para lidiar con los problemas del tiempo entre agencias y diseñadores freelance –Y suena a consejo de madre- es simplemente conservar un profesionalismo y cumplir con las metas en el momento preciso. Yo soy partidario de hacer las cosas bien sin importar el tiempo que tomen, por lo que prefiero entregar una propuesta impecable a falta de 3 minutos para el deadline que una realización mediocre solo por cumplir tiempos con antelación y sentarme a no hacer nada.

 

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