Quiero compartirles mi primera experiencia en la mercadotecnia política. Cada sector tiene su propio performance en redes sociales, las ONG`S, la industria, el mercado de consumo que por cierto es mi área preferida, etc., pero la política tiene lo suyo.

No es nuevo el panorama que vivimos actualmente en México respecto a la democracia y procesos políticos, partidos de nueva creación que están en camino de lograr algo de credibilidad y otros de antaño que la han perdido. Para no entrar en detalles ideológicos, te compartiré mi acercamiento con la política, desde el punto de vista del marketing, la comunicación y como ciudadano por supuesto.

Cada noche cerca de las 11:00 pm me envían una agenda para el siguiente día, reuniones, entrevistas con medios, toque de puertas como ellos le llaman y aquellas actividades que el equipo de campaña eligió como importantes para dar a conocer la propuesta del candidato y partido, para conocer a los influencers más destacados y posicionar la campaña en el mayor número de colonias posibles.

Mi trabajo implica visitar a los vecinos de las colonias junto con el candidato, ver la posición de la campaña y monitorear la cobertura de los medios. Manejar redes sociales, activaciones, producción de contenidos, entrevistas con radio y diarios, perifoneo con autos particulares por falta de presupuesto, una lading page e impresos son sus estrategias.

Entre las redes que utilizamos se encuentran Twitter, Facebook e Instagram. Acompañar al candidato en su recorrido me permite extraer lo más importante de sus discursos, el sentir de la ciudadanía y los hechos más importantes del día. Nuestra labor es dar el mensaje correcto a través de los medios idóneos, a pesar del carente presupuesto del instituto estatal electoral. Caminar por las calles de mi ciudad con teléfono en mano y oído agudo son puntos fundamentales.

La merca política nunca fue mi materia favorita, pero es bueno participar en el proceso democrático, aportando valor con mi trabajo.

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