La publicidad nos ha acostumbrado a ver los comerciales navideños desde una perspectiva diferente.

En lugar de ver un anuncio típico de: “Ven a XXX y celebra la navidad con nuestra venta nocturna”; nosotros vemos un: “ya te llegó el aguinaldo, ven, tráelo y te daremos algunos productos que te harán feliz”.

Y es que estamos tan inmersos en nuestros clichés navideños, que ya varias situaciones nos pasan por automático.

Como la risa de cada Santa Claus en los comerciales: “ven y compra con nosotros: JOJOJO”; que en lugar de sonar a una risa de felicidad, parece más un grito de guerra.

Aquí el reto como publicistas es darle la vuelta al clásico anuncio de: “disfruta de la magia de la navidad”.

Claro, han sido años y años con comerciales, pero un buen ejemplo de que sí se puede lograr algo distinto es el Palacio de Hierro que lo hizo y bastante bien.

Quizás para empezar a crear cosas diferentes, habría que aplicarlo a nuestra vida. Por ejemplo, ¿por qué cenar pavo en noche buena?

Si lo que nos gusta realmente es un buen corte de carne con papas, o un pescado con frijoles ¡caray! hagámoslo, ¡no pasa nada!

Imagen cortesía de iStock