Pasó de ser de un simple sitio web donde encontrar videos de todo tipo, a ser una verdadera red social. No es la diversidad de temáticas que estos videos abordan nada más, sino el gran alcance que tienen: YouTube es sin lugar a dudas una de las plataformas virtuales más completas en lo que respecta a los intereses del público.

¿Qué buscas? ¿El tráiler de alguna una película? ¿Un tutorial? ¿Un documental o video explicativo para informarte sobre algún trabajo? ¿Alguna canción? ¿O simplemente pasar el rato entreteniéndote con videos graciosos?

De seguro cuando buscas alguna de esas cosas te diriges a aquella página web, por el simple hecho de que hay más probabilidades de encontrar algo que buscas allí a que no lo encuentres. Además del atractivo que ya de por sí un video implica respecto a la atención visual, es considerablemente fácil navegar desde un punto donde uno se encuentra hacia otro que posee cierta relación con el anterior, y así sucesivamente; es decir, facilita lo que es el viaje a través de hipertextos dentro del mismo sitio (sea a partir de los videos recomendados que la página ubica a un lado del video actualmente en reproducción, o en los mismísimos videos a través de un enlace).

No es por nada que la nueva era de los YouTubers llegó para quedarse. Aquellos que iniciaron siendo apenas un vlog para expresar sus ideas o que buscaron inmortalizar ciertos hechos en la web, son hoy en día los ídolos de muchos jóvenes. Y esto significa algo mucho más grande: son una extraordinaria influencia para quienes los siguen. Algunos siguiendo con sus respectivas temáticas (ej: gameplays, tutoriales, etc.) y otros, expandiéndose y superándose, comprendiendo hoy en día una enorme variedad de estilos para los diversos gustos de su gran público. 

Pero ya no es un simple pasatiempo: para quienes logran tener éxito, es un negocio considerable. No sólo para el mismo YouTube a través de las publicidades, sino para las empresas que utilizan la plataforma para difundir sus productos o servicios, a partir de ads, videos subidos por un canal propio de la empresa o mediante los antes mencionados YouTubers. Esto convierte al sitio web en el lugar perfecto para ganar la atención de la gente y a su vez, su interés. ¿Qué fanática de una vlogger que realiza tutoriales de maquillaje no va a querer adquirir los productos que ella utiliza si pudiese? ¿O qué seguidor de un YouTuber que saque a la venta un libro o juego propio no va a querer conseguirlo?

Basta con un par de clics para adentrarse en este mundo tan influyente y sumamente heterogéneo que YouTube comprende. Es el 3er sitio web más visitado según Alexa y una vasta fuente de inspiración y expresión en la actualidad. ¿Estás buscando llevar un mensaje al mundo, publicitar algo o simplemente entretener a la gente? Entonces, ¿qué estás esperando?

La globalización está provocando un obsesivo afán de identidad, que va a provocar muchos enfrentamientos. Nuestras cabezas se mundializan, pero nuestros corazones se localizan.

– José Antonio Marina

AUTOR

Verónica Solana

Estudiante de Artes Combinadas en la Universidad de Buenos Aires. Pasión por la psicología y la filosofía. Amante de la comida, la música y la vida misma. Escritora empedernida, fascinación por la metáfora, la forma más mágica de comunicación. Los pies en el suelo y la vista en el cielo. Twitter: @VerooSolana 

Imagen cortesía de iStock