Pensando que la creatividad se relaciona invariablemente a nuestra disciplina como un instrumento, podremos entender la relación creación-diseño como una integración de experiencias y procesos para responder o resolver algún problema… bueno, aquí les platico…

Si buscamos el significado de creatividad, seguramente lo encontraremos como una asociación de ideas, esquemas o conceptos que previamente son conocidos para producir soluciones originales, esto tiene relación con nuestra inventiva con nuestro ingenio. En diseño lo podemos ligar hacia el pensamiento constructivo o abstracto lo cual indica que todos somos creativos, es decir, todos (en niveles distintos) tenemos capacidad creativa lo que nos hace diferentes y nos identifica son nuestro estilo, la forma de proyectar y nuestra forma de pensar.

Cada proceso de diseño es muestra de creatividad puesto que conlleva análisis y técnica. Representa una herramienta flexible que nosotros adaptamos a nuestra forma de trabajo en el momento de crear el mensaje u objeto. La forma de proyectar (o diseñar) sella nuestro estilo y se desarrollará para cubrir algún objetivo, la abstracción de esas ideas o proyecciones son ejemplo de la creatividad que poseemos, lo importante es la habilidad que conseguimos al integrar sentido y función a nuestro trabajo agregando innovación u originalidad.

Arriba mencioné que nos diferenciamos por nuestra forma de pensar, y es que como diseñadores creativos debemos abrir nuestra mente, debemos percibir el matiz de las cosas. A mi parecer debemos pensar como usuario, como “productor gráfico” y como emprendedor. 

Si pensamos como usuario resolveremos la parte técnica y funcional del proyecto porque sabremos qué necesita y cómo lo necesita, si pensamos como productor gráfico conectaremos esa funcionalidad con nuestra técnica de trabajo y si pensamos como emprendedor sabremos tomar acción, sabremos aterrizar nuestras ideas para convertirlas en algo tangible (o intangible) y productivo. Tomando en cuenta estas perspectivas fortaleceremos el alcance creativo y es más probable que nuestro diseño sea asertivo para la audiencia.

Para concluir… claro que siempre se puede mejorar, solo enfoquemos nuestras debilidades sin descalificarnos diciendo “no soy creativo”, porque de una u otra forma seguro que lo somos (decir lo contrario es bloquearnos a nosotros mismos), detectemos los puntos que queramos cambiar y estemos atentos a la retroalimentación de la audiencia o de los clientes con quienes tenemos mayor contacto. Generalmente ahí encontramos alguna buena respuesta para alentar nuestra creatividad, ¿ustedes que piensan?

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