Los llamados “gamers” son un grupo de aficionados de los videojuegos y las consolas, además de todos los productos que giran en relación a esta industria; regularmente este tipo de mercado es de nivel socioeconómico medio-alto y alto por lo que es una oportunidad atractiva para las marcas.

Actualmente más de 76,000 millones de dólares a nivel mundial son gastados en la industria de videojuegos, mientras que en México se recaudan aproximadamente unos 860 millones de dólares, por lo que es un buen negocio para los detallistas como Blockbuster, el cual cerró sus puertas en Estados Unidos hace unos años pero en México sigue vivo precisamente a la renta, compra y venta de videojuegos, por lo que ha mantenido con vida en el mercado mexicano.

Ahora sabemos que en nuestro país, hay alrededor de 17.7 millones de gamers entre los cuales la consola preferida es el Xbox seguida del PlayStation, aunque el 17% también juega a través de otros dispositivos como son smartphones, tablets y computadora ya que el 50% de los jugadores también lo hace en línea a través de las consolas y los nuevos dispositivos digitales.

En un estudio desarrollado por la agencia de investigación de mercados, De la Riva nos detalla algunas características del perfil actual de los gamers en México.

  • El 5% es Oportunista, es decir, usan consolas portátiles, iPhones, iPads, mientras esperan en una cita o van de transporte público, para “matar el tiempo”.
  • El 28% es Social, lo que se refiere que es juegan con el objetivo de convivir con otras personas.
  • 16% Aplicado, le gusta probarse frente a otros jugadores. Tiene rutinas de práctica para mejorar habilidades.
  • 8% es Devoto, por lo que asiste a convenciones, dedica mucho más tiempo al juego, tiene más consolas y más conocimientos sobre la industria.
  • El 7% es considerado Febril, es decir, se “trauma” con un juego un par de semanas. De reporte se harta y deja de jugar hasta que encuentra otro juego.
  • El 6% es Automatizado, son adolescentes que están acostumbrados a jugar, es parte de su actividad diaria, con una actitud de “lo tengo que hacer”.

Las marcas pueden aprovechar esta tendencia ya que en convenciones pueden hacer presente sus productos o logotipos, así como también desarrollarlos para este mercado, además para las tiendas departamentales representa un buen nicho de mercado muy rentable con un retorno de inversión bastante acelerado.