Existen muchas constantes en el mundo del marketing: mandar un mensaje, cumplir un objetivo o establecer un público al que te diriges. En el caso de ésta última, generalmente se tiene la costumbre de buscar en la medida de lo posible, llegar a una gran cantidad de personas que tengan ciertas características parecidas. Aquí es donde aparece el Marketing Directo, rompiendo un poco con lo establecido y dirigiéndose más a específicos que generalidades.

Como su nombre lo dice, esta técnica tiene como prioridad ofrecer a los clientes productos o servicios de una manera sumamente personalizada y que les llegue de manera directa. Lo que se busca a través de esto, es llegar a los consumidores lo más rápido posible para conseguir ventas, retroalimentación o tráfico.

Dentro de esta técnica se encuentra el mailing personalizado, el cual se ha convertido en un canal sumamente esencial para que los anunciantes creen contactos no masivos con su público. Desde que apareció el internet, se ha tenido que distinguir entre la forma tradicional de correo y vía e-mail. Por otro lado, también se encuentra el marketing telefónico, por catálogo, entre otros.

Para que un marketing directo sea funcional, se debe contar con una buena base de datos (que es una colección de datos acerca de clientes; incluye datos geográficos, demográficos, psicográficos y de comportamiento). Ya que se cuenta con ésta, se puede identificar a grupos pequeños de clientes para ajustar las ofertas y mensajes de marketing a sus características específicas.

Gracias a la forma tan subjetiva en la que el Marketing Directo se dirige a sus clientes, es un excelente “llamado a la acción”, ya que es una increíble motivación para que estos se decidan por la compra o uso de un producto o servicio. Además, es una excelente opción para hacer sentir especial al consumidor y mostrarle que es parte de una selecta comunidad, logrando así una respuesta boca en boca positiva.

Otro beneficio que otorga el realizar este tipo de marketing, es su bajo costo y la excelente segmentación que maneja, por lo que ha empezado a ser muy recurrente en empresas pequeñas y medianas.

Un punto que se debe tener en cuenta al momento de realizar marketing directo, es que se debe manejar de forma delicada, ya que si no se controla, puede que los clientes se sientan “invadidos” y rechacen este tipo de técnica.

En conclusión, este tipo de marketing logra que los clientes sepan que son especiales al recibir este tipo de trato personalizado y se sientan más cercanos a la marca que se los envía. Es un excelente contacto con ellos y una forma de crear una relación duradera.