Existen muchos puestos dentro de una Agencia de Publicidad, pero uno de los que se escucha más, es el de Director de Arte.

El definir qué es y a qué se dedica es una tarea compleja, ya que depende mucho del tipo de Agencia en el que se desarrolla e incluso, la época de la que estemos hablando. Por supuesto, existen diferentes definiciones según cada autor: Para J. Collantes, un Director de Arte debe tener conocimientos y saber desarrollar perfectamente herramientas de Diseño Gráfico, Marketing, Comunicación e incluso, Relaciones Humanas. Dentro de sus aptitudes debe estar la iniciativa y capacidad de comunicación. En cambio, para Martínez Sousa, él consideraba que no se le debería llamar Director de Arte, sino Ilustrador o Director Artístico.

A grandes rasgos, un Director de Arte es aquel que se responsabiliza de toda la parte visual e imagen de una pieza, siempre teniendo en cuenta que se busca mandar un mensaje específico, el objetivo a alcanzar y el público al que se dirige. En publicidad, se debe tener en cuenta la parte persuasiva como un elemento básico en dicha ejecución.

Contrario a lo que se podría pensar, éste no es un artista; principalmente es un comunicador con una increíble habilidad creativa y estética. Para que su trabajo sea realizado de manera adecuada, debe trabajar en conjunto con su contraparte, que es el conocido “Copy” o Redactor Publicitario. Un concepto publicitario puede ser muy bueno, pero si no existe una buena Dirección de Arte, se puede perder la eficacia de éste.

Dentro de las cosas que lo caracterizan, se encuentra ser amante de los detalles. Un buen Director de Arte busca la perfección en todos los elementos, conoce de muchos temas, es muy observador, tiene gusto por la investigación y sobre todo, nunca pierde su capacidad de asombro.

Una persona que se desarrolla en este campo, debe ser un visionario, ya que debe saber trasladar una idea a boceto y del boceto a un resultado final. Debe aprender a administrar los espacios de los formatos en los que trabaja y a crear una armonía en cada uno de los elementos que se presentan visualmente.

En conclusión, el primer paso es tener el talento para este tipo de trabajo y el segundo, es la dedicación para desarrollarlo de manera excepcional; se debe ser amante de la creación de ideas y su aterrizaje, así como del trabajo en equipo para lograr piezas de publicidad efectivas.