Ya de por sí, el ritmo de una agencia es bastante acelerado y a pesar de que todos los días vayas con la firme intención de no distraerte y organizar todo lo que tienes que hacer, por una u otra cosa no lo logras y entonces te das cuenta que todo tu día la pasaste intentando terminar una cosa, claro si amas tu trabajo no te importará (como dicen muchos), sin embargo es un poco difícil aceptar amar más tu trabajo que tu vida, pero esa, esa es otra historia.

En esta ocasión les contaré de las divertidas carreras contra el tiempo en las que te pone el cliente, el o la cuentas y el que sigue y el que sigue, quienes creen que eres una especie de mago y en cuanto ves un correo en el cual el asunto dice: “urgente”, ¡poom! Tienes las palabras correctas para construir un copy que rompa el internet, desafortunadamente no chicos, no es así, por cosas mínimas que sean hay que pensarlas un poco, pero pues tú eres el que se encarga de eso, entonces, arréglalo porque ya hay debe publicarse ya, con eso de que todo mundo te llega con el discurso de que el mundo digital es inmediato y por supuesto, lo es, pero tú no eres una máquina.

Y después de todo lo anterior, te pones a pensar en propuestas y las mandas con toda la ilusión de recibir un tipo de agradecimiento, pero no, te lo regresan porque al cliente, no le gusto, dice que le falta punch que hables de lo emocionante y atractivo de la marca, es entonces cuando piensas: “amo que los clientes se pongan creativos” y aun así vuelves a escribir otras propuesta, total para eso estás. Todo ese proceso se vuelve larguísimo hasta que horas después se queda una de tus propuestas que además el cliente arregló y te piden hacer la publicación que “urgía”, ¿no es algo un poco incongruente? Así, ¿quién les va a creer el discurso de que urge porque el mundo digital es inmediato? Insisto, sí lo es, pero todo funcionaría mejor si en vez de presionarte te explicarán lo que quieren exactamente antes de que dejar ir una buena oportunidad para aprovechar esa inmediatez.

Y ya en serio… ¡no se pasen!

 

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