Unas de las piezas claves del diseño son el emisor y el receptor. El emisor es el que comunica, configura, integra al usuario, da forma al objeto de diseño… el receptor es quien interpreta, relaciona y da sentido.

Si partimos de esa apreciación básica, de esos roles que enmarcan nuestra disciplina, podemos entender dos cosas:

  • Una, El diseñador es un transformador del entorno…

Y no solo físicamente dando forma a los “objetos” y al entorno, va más allá de eso, transformamos también conceptos, construimos ideas, percepciones, conductas, hábitos, conformamos estilos de vida, integramos sociedades y culturas. Actualmente lo que se busca es ofrecer experiencias de valor para el usuario, motivando, logrando o evocando cierto impacto con el mismo uso del objeto para cambiar la percepción de nuestra cultura material.

Cabe subrrayar que la parte cognitiva del usuario es el foco de nuestro objetivo, me refiero al conocimiento y a ese lado abstracto, esa parte del ser humano que razona, analiza y lo hace autónomo. Digamos que nuestro centro es el uso de los “objetos”, la conexión, la apropiación y la identificación del mensaje (o espacio) que al final se inserta en el contexto del hombre.

  • Y dos, El individuo como usuario, es el que dialoga…

Al crear una interacción, el individuo para el cual proyectamos, es el que crea el diálogo. Ese receptor del cual tomamos en cuenta sus necesidades, gustos, hábitos… (paradójicamente) es el principal conversador, el que relata su experiencia, el que cuenta su historia acerca de una marca, de un objeto, de un producto o de un lugar. Le da vida, los diseñadores somos invisibles cuando proyectamos, solo transformamos, abstraemos esas experiencias y las materializamos… claro que interactuamos e imprimimos un estilo propio que nos identifica como “el creativo”, pero el verdadero lenguaje con el que “conversamos” es la percepción de nuestro receptor, nuestra función es reflejar al usuario, por eso él es el centro del diálogo.

Es así que estos elementos del diseño, dan vida al concepto de cada proyecto creativo, cuyo finalidad es hacer emerger experiencias de valor que podrán ser activadas en la percepción cotidiana del público… público que siempre será nuestra pieza clave.

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