Desde 2010 las cajetillas de cigarros de todo el país nos muestran la campaña que modifica su imagen. Una imagen que “advierte” sobre los peligros de fumar y las consecuencias que esto provoca.

Según lo exige el Acuerdo de la Secretaría de Salud, las imágenes cambiarán cada tres meses y sólo se venderán en México. Phillip Morris es la empresa encargada de comercializar las cajetillas.

Las  imágenes cubren aproximadamente el 50% del total de la cajetilla y contienen, además de una imagen alusiva, (odio la que tiene la rata y siempre me toca esa) frases como “Fumar mata y no sólo a ti”. “Fumando perderás más que el estilo” o “Fumada tras fumada lo puedes perder”.

Aunado a esto, en México somos 10.9 millones de fumadores y casi la mitad de ellos lo hacemos a diario, a pesar del costo, el clima y a pesar de LA CAMPAÑA en las cajetillas.

Tenemos una norma de ley, aumento en el precio del tabaco, imágenes feas en nuestras cajetillas, prohibición en espacios cerrados y aun así seguimos fumando. ¿Por qué?

Las autoridades sanitarias mexicanas estiman que la mitad de los 10.9 millones de fumadores moriremos a causa de enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, lo cual implicará un alto costo para el sistema de salud y por lo que ha puesto en marcha medidas más estrictas para disuadir a las personas de fumar.

Como publicista en potencia pero sobre todo como consumidora estoy completamente segura que no es la mejor estrategia que pudieron realizar y pienso que nunca nadie jamás leerá la cajetilla y dirá “el cigarro mata, gracias cajetilla por hacérmelo saber”.

De todas las personas que fumamos ¿En serio hay alguien que no sepa que le puede dar cáncer? ¿Puede que alguien piense que fumar no trae consecuencias a la salud?

Pero claro que lo sabemos, y no nos importa (no sé si eso sea bueno o no) porque lo disfrutamos.

¿Sabían que si manejas borracho puedes chocar y morir? Claro que sí, y cada año hay miles de accidentes provocados por el alcohol. Bendita naturaleza humana.

Sabemos que si fumamos cierta cantidad de cigarros al día, por algunos (o muchos) años, muy probablemente tengamos problemas de cáncer o enfisema, y también estamos conscientes que los tratamientos para el cáncer no son nada baratos. Además los servicios de salud públicos en el país son malos no podrán atender a todos los enfermos de manera correcta.

Si el objetivo es que las personas dejen de fumar, incrementar los precios no es la mejor opción porque así únicamente atacan a una parte de la población que no lo ve como una necesidad (o un gusto que pueda pagar).

La campaña en las cajetillas no ha persuadido (hasta donde yo sé) a nadie para dejar de fumar por las meras imágenes. ¿Cómo sería la campaña ideal para DE VERDAD crear conciencia?

AUTOR

Lic. en Diseño y Producción Publicitaria por UPAEP. Con talentos tan ocultos que ni ella los conoce. Copy en XY Creativity Group, Directora Editorial en Sporting Baja California, Colaboradora en Revista Golfa y en donde la inviten.

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