Existen autos que tal vez no sean del estilo de la gente pero que, independientemente de ello, cuentan con una personalidad tan atractiva que terminan por ser agradables para las personas en general. La personalidad la puede dar la figura del auto, los colores más frecuentes con los que se muestra, su estilo y todos ellos estar cobijados por algo muy trascendente a la hora de exponerlo: los esfuerzos comunicacionales de la marca para dar el mensaje adecuado.
La marca Mini constantemente muestra sus esfuerzos en publicidad y mercadotecnia para trasmitir la esencia de sus coches. Por medio de diversión y placer, ha buscado diferenciarse de los demás vehículos, generando un estilo muy original y no parecido a ningún otro.
En su nueva campaña, dirigida por la agencia Anomaly, la marca ha generado esta ingeniosa acción que quiere demostrar lo antes mencionado –con respecto a diversión y placer– con la ayuda de una de las más grandes atracciones con las que cuentan los parques de diversiones: montañas rusas.
Así es, en el techo de tres Minis, se instalaron tres vagones de montaña rusa que fueron utilizados por diversas personas para pasear por la ciudad. El objetivo era manifestar la experiencia de esas personas con respecto a la adrenalina y extrema diversión que generan los autos Mini. Los resultados fueron muy positivos, la gente se quedaba con cara de intriga al ver estos ingeniosos autos pasar. Y, una vez más, Mini dio a entender perfectamente el mensaje que quería dar.






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