El mexicano niega sus raíces, siempre está en busca de lo extranjero. Discrimina a los demás y sobre todo a sí mismo lo que le impide crecer. No se siente merecedor de sus logros y no deja que los demás obtengan satisfacciones. ¿Cuál es la solución para esta discriminación masiva? Tan sólo aceptar nuestras raíces y madurar.

¿Qué pasaría si encontráramos en los productos la imagen de la familia típica mexicana, sin estereotipos ni modelos de rasgos nórdicos? Sin duda algunos respingarían por mostrar una imagen “poco agradable” en los productos, cambiando su percepción sobre éstos.

El artista plástico Michael López Murillo es precursor de este cambio. Ha propuesto a la marca “Lala” modificar los modelos de sus productos para motivar la aceptación de las raíces mexicanas. Este proyecto llamado “Redireccionando” se encuentra en la colecta de firmas para apoyar el cambio y espera la aprobación de la marca de leche.

¿Por qué ese producto? Michael sostiene que es un producto básico, al que tienen alcance todos los sectores de la sociedad. Le gusta la idea de que cualquier persona, sin importar nacionalidad, raíces históricas o clase social adquieran con naturalidad el producto sin llevarse un impacto por la imagen, tal como ocurre con las imágenes actuales. ¿Qué opinas de la propuesta?