Coca cola, la marca promotora de la felicidad más conocida y activa por la causa, decidió buscar al país más feliz del mundo para realizar alguna acción en conjunto. Desde hace varios años, la ONU ha declarado a Dinamarca como el país con los índices de felicidad más altos del mundo por los buenos salarios, los beneficios que otorga el gobierno y las relaciones entre las personas.

Una vez teniendo avistado el país por la marca refresquera más grande del mundo, comenzó a pelotear sobre cómo podrían interactuar con la felicidad de los daneses. Teniendo frente sí el logo de la marca, descubrieron que con los trazos del logo se forma una cruz blanca sobre el fondo rojo, tal como es la bandera de Dinamarca.

Una de las características de la propaganda es la exaltación de los valores nacionales. No siempre es con el fin de manipulación, como se tiene la falsa idea, y este caso es un claro ejemplo. Hacer que la gente ondee pequeñas banderitas en los aeropuertos refuerza el amor al país y se comunica a los visitantes el orgullo que representa.

De esta forma, Coca cola usó su creatividad y sus recursos para demostrar al mundo con 2 400 banderas el orgullo de pertenecer a Dinamarca a los visitantes de más de 30 naciones diferentes.