Chesterton, al elucubrar sobre los efectos que debe lograr el arte o todo acto persuasivo, dijo que un poema pasa como un suspiro y se queda como un monumento. Un cuento debe lograr sus hazañas de convencimiento en una sentada, ha dicho Chéjov. Podríamos multiplicar las enseñanzas estéticas, pero con las dos anteriores es suficiente. Hemos visto un anuncio que Volkswagen hizo para el Beetle Convertible, llamado `Mask´.

¿Qué significa ser el dueño de un descapotable? Significa ser el dueño de una personalidad específica (Riesman, en sus análisis sociológicos de la publicidad, ha dictaminado que no compramos cosas o servicios, sino personalidades, máscaras). Los marcos de las puertas, según la sociología, son como marcos de fotografías. Cuando estamos detrás del marco de una puerta automotriz nos sentimos seguros.

Traen convertible las personas seguras de sí mismas (o muy inseguras de sí mismas), las personas con una fuerte personalidad (personalidad viene de `personae´, de `máscara´). ¿Sendos hombres carirredondos, hombres capaces de arrostrar el frío ocultan su cara bajo mascaradas? De las cuatro C´s de la persuasión sólo algunas tienen lugar en el criticado spot.

¿Es creíble al argumento? ¿Hay coherencia en las escenas? ¿Hay continuidad en el tono? ¿Consistente, es decir, duradera o memorable es la historia? El trillado formulismo usado desde Aristóteles hasta Umberto Eco, desde los filmes de California hasta las mal actuadas películas argentinas (juicio de Borges), dice: colocar un personaje adverso en situaciones adversas, hacer que el personaje por múltiples problemas atraviese, generar el clímax con un cambio abrupto en el argumento primario sacando a la luz el argumento secundario, y hacer que el Bien triunfe sobre el Mal, o sea, sobre el Malentendido.

¿Alguien es tan distraído que ignore lo que puede provocar con una máscara negra? Sé que muchos dirán que la publicidad es un mundo de fantasía, pero tenemos para nosotros que la fantasía no es igual a la locura. Una manada de ovejas puede pasar por ejército armado para un loco como el `Quijote´, un elegante ladrón vestido de frac puede simular ser un elegante aristócrata para un aristócrata sin juicio, pero un enmascarado en sombras no puede provocar asombro en un público acostumbrado a sendas historias policiales, que son típicas del siglo pasado, del cual venimos casi todos los interesados en un Beetle Convertible. El comercial cierra contrastando el color negro del Beetle con el blanco de la nieve, ardid conocidísimo.