Las nuevas formas de hacer negocios on-line, invaden la mente de los emprendedores. En primera instancia parece muy rentable vender hasta goma de mascar a través de los smartphones, tabletas táctiles o computadoras personales.

Datos aislados, como: los usuarios de smartphones en México se han duplicado año con año o que en 2012 el tiempo promedio de conexión diario del internauta mexicano fue de 4 horas y 9 minutos (47 min más que en 2011); pueden impulsar a la creación de PYMES no necesariamente exitosas.

Según los últimos datos del INEGI, sólo el 5% de los adultos tiene banca por Internet, 27.5% son usuarios de créditos formales (tarjeta de crédito). Sin duda México es un país rezagado en el acceso a Internet ya que actualmente sólo el 27.6% de la población tiene acceso a Internet y el 10% a banda ancha. Estos 2 datos escalofriantes proporcionados por la AMIPCI nos dan un panorama real de la industria digital en nuestro país.

Aún así, lo anterior no sugiere que no hagamos nuevos negocios en la red. Consejos básicos para emprender un negocio digital o tradicional son: analizar la situación actual de la industria, estar conscientes de nuestros competidores directos e indirectos, constatar el alcance que tendrá el proyecto y contar con planes de contingencia que permitan hacer proyecciones certeras y sanas.