Los ojos del mundo están puestos sobre Londres. Las marcas aprovechan ese espacio y desde hace más de dos años planearon lo que mostrarían en estos Juegos Olímpicos; Coca-Cola es un ejemplo. Lo que la marca buscaba era combinar la arquitectura, deporte, música y las experiencias sensoriales. Es por ello que emprendió una construcción interactiva para impactar a los visitantes del Parque Olímpico.

Se trata de su experimento arquitectónico llamado “The Coca Cola Beatbox”, una estructura de 230 metros de largo hecha de metales, plástico y concreto. Este pabellón con forma de naipes desordenados, simula “llamas del futuro”, pues el proyecto forma parte de la campaña “Future Flames”, que tiene el objetivo de motivar a los jóvenes a seguir sus sueños deportivos y personales.

Lo ingenioso y creativo de este edificio, es que permite a los curiosos interactuar para hacer una mezcla del tema musical de los Juegos Olímpicos “Anywhere in the World” con el himno de Coca Cola. Además, ofrece un recorrido hasta la cima para admirar la impresionante Villa Olímpica.

La fiesta deportiva ha comenzado. La fiesta de las marcas también.