“HoOOolaaAh! qomoooH sZTaahn kOMunidaaadh Roastbrieeef?”

¿Cuántas veces no hemos abierto una conversación en el ya casi extinto Messenger o en Facebook y nos llega una frase como la de arriba?

Hace días, leí un tweet que decía: “La mala ortografía es sinónimo del mal aliento”. Cuando una persona tiene mal aliento, por equis o ye razón, buscamos evadirlo o casi no hablar con él/ella. Lo mismo pasa con la ortografía… cuando alguien nos escribe algo así, automáticamente se nos quitan las ganas de iniciar conversación alguna.

¿Por qué sucede esto?

Porque el ver que una persona escriba así nos hace creer que su coeficiente no es muy alto y que el número de temas a tratar sería escaso. Aunque no sea así.

Muchas personas suelen abreviar palabras para responder con rapidez. Imaginemos una conversación con un cliente por Mail, y que le respondamos así al cliente: nunca más volvería a ser nuestro cliente. O que la guapísima chava de cuentas nos entregue un brief con tales faltas. Les apuesto que dejaría de parecerles guapa.

La buena ortografía es muy importante, nos da mayor y mejor imagen. Es sinónimo de preparación. De intelecto. Además nos hace mejor personas.

Buen día.